Una mujer trabaja en la Agencia Tributaria para presentar la declaración de la Renta
Declaración de la Renta 2025-2026
Así puedes desgravarte los seguros de hogar y de vida en tu declaración de la Renta
Conocer estos requisitos es clave para no perder un ahorro que puede superar los mil euros en el mejor de los casos
Incluir las pólizas de seguro en la declaración de la Renta 2025-2026 es una de las formas más efectivas de reducir la factura fiscal, aunque no todo el mundo puede hacerlo. Hacienda permite desgravar los seguros de hogar y de vida únicamente bajo circunstancias muy específicas, vinculadas generalmente a la compra antigua de una vivienda o al ejercicio de una actividad profesional por cuenta propia.
El escenario más común para desgravar el seguro de hogar es la deducción por inversión en vivienda habitual. Para beneficiarse de ella, es imprescindible que la casa se haya comprado antes del 1 de enero de 2013 y que la hipoteca siga vigente. En este caso, la prima del seguro se suma a las cuotas del préstamo para calcular la deducción del 15 % sobre un máximo de 9.040 euros anuales.
No obstante, solo es deducible la parte de la póliza que el banco exigió como condición para dar el préstamo (habitualmente la cobertura de incendios y daños), por lo que si tienes un seguro «todo riesgo» muy completo, solo podrías desgravar la parte proporcional básica.
Seguro de hogar para autónomos
Para los autónomos, las reglas son distintas y más flexibles. Si trabajas desde casa y has notificado a Hacienda qué porcentaje de la vivienda utilizas para tu negocio, puedes desgravar ese mismo porcentaje de la prima del seguro de hogar como gasto de la actividad.
En cuanto al seguro de vida, los autónomos tienen un beneficio directo: pueden deducirse las primas pagadas hasta un máximo de 500 euros anuales (que ascienden a 1.500 euros en caso de discapacidad). Este gasto se resta directamente de los rendimientos de la actividad, reduciendo la base sobre la que se calculan los impuestos.
Optimiza tu alquiler
Finalmente, existe una opción para los propietarios que tienen una vivienda en alquiler. En este caso, tanto el seguro de hogar como el de protección de pagos (para cubrirse de posibles morosos) se consideran gastos necesarios para obtener los rendimientos del capital inmobiliario.
Esto significa que puedes restar el 100 % del coste de estas pólizas de los ingresos que recibes por el alquiler antes de pagar impuestos por ellos. Es una ventaja técnica que ayuda a que el rendimiento neto sea menor y, por tanto, la carga tributaria disminuya notablemente.