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Las sorpresas desagradables vinculadas a las reservas online han crecido en los últimos años.

Las sorpresas desagradables vinculadas a las reservas online han crecido en los últimos años.Getty Images

El riesgo de pagar en septiembre el viaje que haces en agosto

Cada vez son más los españoles que piden créditos para poder costearse unos días de descanso fuera de casa, lo que puede traer el sobreendeudamiento e impagos

El verano se ha convertido en una deuda para muchos españoles, y es que cada vez son más los que piden un crédito para poder costearse unos días de descanso fuera de casa. Esto puede traer consigo un sobreendeudamiento e impagos que acompañen a la familia durante meses, incluso años.

«Si para poder viajar hay que aplazar los pagos, tirar de tarjeta de crédito o confiar en que el gasto se compensará en septiembre, el viaje no está dentro del presupuesto. No se trata de renunciar a descansar, sino de dejar de confundir vacaciones con improvisación financiera», aseguran desde el comparador financiero HelpMyCash.

Los expertos recomiendan hacerse un presupuesto detallado, teniendo en cuenta el transporte, el alojamiento, así como otros gastos, por ejemplo, comidas, actividades, seguros, excursiones y pequeños imprevistos que siempre pueden surgir durante el viaje. Para ello aconsejan dividir todo en cuatro bloques: transporte, alojamiento, manutención diaria multiplicada por el número de días e imprevistos. Además, se debe añadir un 10 % extra al total previsto.

Si una familia necesitara 1.200 euros para sus vacaciones y empieza seis meses antes, solo debería apartar 200 euros al mes. «El coste no desaparece, pero deja de concentrarse en un único golpe. Y, sobre todo, evita una de las peores decisiones financieras del verano: la de financiar el descanso con una deuda cara, como es tirar de una tarjeta de crédito, con un interés medio por encima del 18 %», advierten desde el comparador.

Por otro lado, consideran que una forma sencilla es abrir una cuenta separada solo para las vacaciones y programar una transferencia automática mensual. De esta manera, el dinero que no se ve en la cuenta del día a día es más difícil de gastar. Pero no recomiendan tenerlo parado; «ese dinero debe generar intereses y una cuenta remunerada es la mejor opción. Ahora hay algunas que pagan hasta un 3,04 % TAE sin comisiones ni condiciones», dicen los expertos del comparador financiero.

Revisar fechas y alojamientos

Cuando llegue el momento de reservar, la decisión va a ser mucho más clara. Si se tiene el dinero, se van a evitar muchas compras impulsivas y muchas cuotas innecesarias. También conviene revisar el alojamiento con tranquilidad. En viajes familiares de más de cuatro noches, un apartamento puede salir mejor que un hotel, sobre todo si tiene cocina.

Las fechas son otro punto clave. Volar un martes o un miércoles en lugar de un viernes o un domingo puede abaratar mucho el viaje. En algunos casos, la diferencia puede estar entre 100 y 300 euros por persona. Para una familia de cuatro, eso puede suponer varios cientos de euros de ahorro sin cambiar de destino, sin reducir días y sin renunciar al viaje.

«En vacaciones, ser flexible suele traducirse en ahorro. También vale reservar con tiempo, comparar alternativas y no dejarse arrastrar por la sensación de urgencia. Las frases de ‘últimas plazas’, ‘solo queda una habitación o precio disponible hoy’ funcionan porque presionan al consumidor», sentencian los expertos del comparador.

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