Los márgenes empresariales «en máximos» de CCOO: el truco está en la cocina, no en el guiso
El dato más reciente del Observatorio es inferior al de hace tres trimestres, pero el sindicato sigue hablando de récord
El 21 de mayo, el Gabinete Económico de Comisiones Obreras publicaba un informe que media España recogía al día siguiente: «los márgenes empresariales se consolidan cerca de máximos históricos y las actividades inmobiliarias alcanzan un nuevo máximo». El mensaje encajaba como un guante en el debate que CCOO sostiene desde julio de 2022: que la inflación la causan los márgenes de las empresas y que, por tanto, hay margen de sobra para subir salarios.
Antes de empezar a dar cera y a pulir cera, déjenme decirles una cosa: en el Instituto para la Economía Eficiente no cuestionamos ni la honradez técnica del Gabinete Económico ni la calidad del Observatorio de Márgenes Empresariales, que es un activo público valioso. Lo que cuestionamos es la cocina. Porque resulta que con los mismos ingredientes, los mismos datos primarios de la Agencia Tributaria, el Banco de España y el ministerio, se pueden servir dos platos completamente distintos. Y el que nos sirve CCOO lleva tres trucos de cocinero que conviene conocer.
Truco primero: el récord en realidad lleva tres trimestres cayendo
Empecemos por lo más sencillo. El indicador estrella del informe es el «margen sobre ventas», y su dato más reciente es del 12,8 % en el primer trimestre de 2026. Pero es que el máximo absoluto de la serie se alcanzó tres trimestres antes, en el tercer trimestre de 2025, con un 13,9 %. Desde entonces la serie ha hecho lo contrario de batir récords: ha bajado al 13,3 % al cierre de 2025 y al 12,8 % ahora. Tres trimestres consecutivos de retroceso.
Entre ustedes y yo: ¿de verdad se puede titular «cerca de máximos» una serie que está 1,1 puntos por debajo del máximo y que lleva tres trimestres bajando? El propio informe del Gabinete Económico reconoce, en letra pequeña, que el dato «se mantiene prácticamente constante» y que la muestra del trimestre «será revisada al alza». Pero esa honestidad metodológica del cuerpo técnico nunca llega al titular ni a la nota de prensa. Allí solo queda la palabra «máximos».
Truco segundo: cambiar las empresas de la foto
Y aquí viene lo bueno, lo que de verdad explica el invento. El Observatorio publica sus datos con dos «poblaciones» de empresas distintas, y casi nadie lo cuenta.
La primera es la población corriente: mete cada año a todas las empresas que existen, entren y salgan las que entren y salgan.
La segunda es la población constante: solo cuenta las empresas que están presentes durante todo el periodo, año tras año, las mismas siempre.
La diferencia no es un tecnicismo de pedante: es la diferencia entre comparar a los mismos corredores en dos carreras o cambiar la mitad de los corredores entre una y otra y luego sorprenderse de que el pelotón corra más rápido.
CCOO usa la población corriente. El Observatorio oficial, en sus informes serios semestrales y anuales, usa la constante, porque es la única que permite comparaciones honestas y homogéneas en el tiempo. ¿Y qué pasa cuando uno mira las mismas empresas? Pues que en el primer semestre de 2025 la población corriente da un margen del 13,5 %, pero la población constante da un 11,2 %. Ese 11,2 % es exactamente el nivel de 2017, antes de la pandemia.
¡¡Cuando observas a las mismas empresas a lo largo del tiempo, los márgenes no se han movido!!
Y agárrense, porque aquí está la guinda. La brecha entre las dos series es de 2,3 puntos. ¿Saben cuánto es la diferencia entre el 12,8 % actual que esgrime CCOO y la media histórica con la que lo compara para repetir «récord» en todas sus notas de prensa? Exactamente 2,3 puntos. Es decir, la totalidad de la famosa «anomalía histórica» que justifica todo el discurso desaparece en cuanto cambias las empresas que metes en la foto.
No existe una subida real de márgenes: hay cambio de composición de la muestra, porque las empresas que entran cada año son de sectores con margen alto (inmobiliarias, energía) y las que salen, de sectores con margen bajo (comercio, hostelería).
Truco tercero: el año base que infla el resultado un 17 %
El tercer ingrediente es la cifra que más ha circulado: que los márgenes han crecido un 63,8 % entre 2018 y 2023. Aritméticamente es correcta. El problema es el año elegido como punto de partida.
¿Por qué 2018 y no 2019? El Banco de España, el FMI y la OCDE usan siempre 2019 como referencia de la prepandemia. Pero CCOO escoge 2018, que casualmente es el valle del ciclo, el año con el margen más bajo de todo el periodo expansivo. Elige el suelo en lugar del techo no es un movimiento inocente: con base 2019 ese 63 % se queda en un 46 %. La diferencia de elegir un año u otro son 17 puntos. No es casualidad que la base escogida sea precisamente la que maximiza el número a comunicar.
Todavía hay más, porque ese 63 % está en términos nominales, es decir, con la inflación dentro. El propio informe de CCOO admite, en el cuerpo técnico, nunca en el titular, que descontando los precios el crecimiento real es del 35,8 %.
O sea, la mitad del crecimiento que se publica no es poder de mercado: es simple inflación. Y aquí hay una contradicción de manual: si tu tesis es que los márgenes causan la inflación, tendrías que enseñar los márgenes reales, no los nominales. Presentar la cifra nominal y atribuirla al abuso empresarial es contarse a uno mismo la inflación dos veces.
La traca final: octubre contra noviembre de 2025
Si alguien quiere ver los tres trucos funcionando a la vez, que mire lo que pasó el otoño pasado. El 23 de octubre de 2025, el Observatorio oficial publicó sus informes anual y semestral, con población constante, y su conclusión fue que los márgenes están en retroceso, con caídas pronunciadas en refino «en mínimos desde 2009», agroalimentaria, hostelería e industria química. Veintidós días después, el 14 de noviembre, el Gabinete Económico de CCOO publicó su informe trimestral, con población corriente, y tituló: «máximo absoluto histórico».
Los mismos datos. Conclusiones opuestas. Tres semanas de diferencia
No es magia ni es un error de cálculo. Es la consecuencia matemática de elegir, sistemáticamente y sin avisar al lector, la población más favorable, la ventana temporal más favorable y el año base más favorable.
Y permítanme un último apunte, porque la propia fuente lo dice: el Informe Anual 2024 del Observatorio advierte por escrito que «no se deben extraer conclusiones a partir de la comparación de los niveles de márgenes entre sectores».
Pues esto es, exactamente, lo que hace CCOO cuando proclama que las inmobiliarias baten récords con márgenes del 30 %. Ese 30 % es un margen bruto, antes de amortizar edificios, pagar el IBI, los intereses de las hipotecas y el impuesto de sociedades. Una vez descontado todo eso, el margen neto de una patrimonial se queda entre el 6 % y el 12 %, como ha sido siempre en un sector tan intensivo en capital. No hay nada nuevo bajo el sol; solo un titular.
Que quede claro: aquí no hablo de partidos ni de colores. Los datos del Observatorio son buenos y España necesita un debate serio sobre cómo se reparte el valor añadido entre quien pone el capital y quien pone el trabajo. Precisamente por eso preocupa que una fuente pública se utilice para fabricar titulares políticos a base de escoger siempre la opción más conveniente y no contárselo a nadie. Eso no apuntala ni ayuda a ninguna causa y si erosiona la utilidad pública del propio Observatorio y envenena el debate.
Porque al final el problema de fondo es el mismo de siempre, el que conecta esta historia con la inflación, con las pensiones y con el gasto público: cuando los números se cocinan para que cuadre el relato, el que acaba pagando la cuenta es el ciudadano. Y eso, entre ustedes y yo, deberíamos hacérnoslo mirar.