La vicepresidenta de la Comisión, Teresa Ribera, en una comparecencia de prensa
Teresa Ribera apuesta por las fusiones bancarias que Sánchez torpedea en España
La vicepresidenta europea considera que es el camino hacia el mercado único de capitales
La vicepresidenta de la Comisión Europea y comisaria de la Competencia, Teresa Ribera hizo este miércoles una defensa férrea de las fusiones bancarias transfronterizas. «Unos mercados de capitales más profundos e integrados importan más que nunca. Completar el mercado único sigue siendo una de las prioridades más urgentes para la competitividad de Europa. Las fusiones transfronterizas de nuestros grandes bancos europeos podrían ayudar en esa dirección», consideró en el Foro Europeo de Competencia celebrado en Bruselas.
«No podemos esperar que las empresas europeas compitan globalmente si seguimos afrontando fragmentación en casa», advirtió Ribera, e insistió en que la escala no depende únicamente del tamaño de las empresas, sino también del tamaño del mercado en el que operan.
La comisaria europea española contradice así al Gobierno del que formó parte y al presidente que le impulsó hasta Bruselas, Pedro Sánchez, que el año pasado hizo todo lo posible por torpedear una de las fusiones bancarias más importantes que se han propuesto en España en los últimos años, la del BBVA con el Banco de Sabadell.
Apoyándose en la Ley de Defensa de la Competencia, el Gobierno español impuso unas condiciones que sobrepasaban las sugeridas por la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC) y la Comisión Europea le llamó la atención advirtiéndole de que la ley española contravenía la legislación europea que concede al Banco Central Europeo el control sobre las fusiones bancarias.
Incluso hace tan solo dos semanas la Comisión Europea de la que forma parte Teresa Ribera amplió el requerimiento porque la Ley de la Defensa de la Competencia también era contraria a la Directiva Europea de Requisitos de Capital, que entró en vigor en enero.
La absorción del Banco de Sabadell por parte del BBVA iba a crear el segundo mayor banco español, solo por detrás del Santander, y, sobre todo, le iba a dar una gran proyección internacional. Por este motivo, ya contaba con el visto bueno de Bruselas hasta que el Gobierno de Sánchez lo torpedeó.
El objetivo de Bruselas, tal y como defendió este miércoles Teresa Ribera, es que los bancos sean más grandes y más europeos, de manera que las empresas europeas no tengan que recurrir a bancos de fuera del continente para poder crecer y todo quede en la Unión Europea, la producción y el capital.
Pero el interés del Gobierno de Sánchez está más enfocado en favorecer los intereses de sus socios parlamentarios, que son los que le sostienen en el poder. Y la fusión del BBVA y del Sabadell no contaba con el beneplácito de Junts, por lo que Sánchez no tuvo reparos en torpedear la operación y, por este mismo motivo, se niega a aplicar a la legislación nacional las directivas europeas aún a costa de recibir importantes multas económicas.