Los expertos recomiendan que la diferencia térmica entre el interior y el exterior no pase de los 5 grados
No cometas estos errores si no quieres que se dispare tu consumo de luz
Con la llegada del calor el gasto energético crece sustancialmente
Llega el verano a España y con ello el aumento de las temperaturas. Cualquier método es bueno si ayuda a combatir el calor que azota la península durante estos meses. Sin embargo, hay que prestar atención a ciertos aspectos si no quieres llevarte un susto cuando recibas la factura de la luz.
Cuidado con el horario
El primer factor a tener en cuenta es que hay franjas horarias que son más costosas que otras. En este caso, el mediodía sería el tramo en el que la luz es más barata, coincidiendo así con el momento del día en el que posiblemente el calor sea más agobiante. Sin embargo, que sea menos costosa no quiere decir que sea especialmente económica, por lo que conviene no confiarse.
Por su parte, el tramo horario más caro es el nocturno, siendo las horas que comprenden la franja entre las 21:00h y la medianoche las menos recomendables para el bolsillo. A partir de las 00:00h, el precio por gasto energético desciende levemente.
El principal responsable
El gran culpable de estas facturas disparadas es el aire acondicionado, y es que se convierte en una práctica habitual durante el verano el llegar a casa y encender el aire inmediatamente para mitigar un poco esa sensación de calor asfixiante. El problema no es conectar el aparato, es que se suele seleccionar la mínima temperatura que permite el dispositivo con el fin de enfriar la estancia lo más rápido posible.
Esto conlleva que el aparato del aire tenga que actuar al límite, generando un consumo de energía mayor al habitual y haciendo que esto se refleje en la factura de la luz.
Otro de los factores a tener en cuenta, aunque parezca que no tiene nada que ver, es la limpieza. La suciedad del dispositivo puede disparar su consumo, por lo que es recomendable limpiarlo de vez en cuando.
Estos son algunos de los hábitos que pueden provocar ese aumento en el precio de las facturas. Sin embargo, no son los únicos, y conviene estar atento y no abusar de aparatos como el aire acondicionado si no te quieres llevar algún susto.