El ex presidente de Correos, Juan Manuel Serrano.
Los sindicatos critican que el Gobierno ignorara «durante años» sus denuncias sobre la gestión de Serrano en Correos
Afirman que con él se produjo el mayor deterioro económico, organizativo y laboral de la historia reciente de la empresa
Comisiones Obreras ha emitido un duro comunicado en el que lamenta que el Gobierno de Sánchez desoyera «durante años» las denuncias que efectuó sobre el comportamiento de Juan Manuel Serrano, presidente de la compañía entre los años 2018 y 2023 y ayer citado en el informe de la UCO.
Como hemos venido contando en este periódico desde hace tiempo, los sindicatos alertaron del hundimiento de la compañía bajo el mandato de Serrano sin que se les hiciera ningún caso. UGT, CSIF, CC.OO., Sindicato Libre y CGT fueron los que lo hicieron con mayor claridad y contundencia.
CC.OO. señala en su comunicado que «las informaciones conocidas sobre la investigación judicial que afecta al ex presidente de Correos, Juan Manuel Serrano, y a personas de su entorno político, entre ellas, Leire Díez, obligan a recordar una etapa que el sindicato denunció de forma reiterada mientras se producía el mayor deterioro económico, organizativo y laboral de la historia reciente de la empresa».
El sindicato avisó durante aquellos años «del uso partidista de Correos, de la pérdida en la profesionalidad de la gestión, de los nombramientos discrecionales y del progresivo deterioro del servicio público postal». Asimismo, recuerda que reclamaron «en numerosas ocasiones el relevo de una dirección que había perdido por completo la confianza de la plantilla, una petición que el Gobierno desoyó».
CC.OO. no prejuzga el resultado de las investigaciones judiciales, pero recuerda que las responsabilidades políticas por la gestión de Correos eran evidentes mucho antes de conocerse estas informaciones: «Durante aquella etapa Correos acumuló unas pérdidas superiores a los 1.200 millones de euros, destruyó empleo, deterioró el Sevicio Postal Universal y paralizó las principales políticas de renovación y empleo, situando a la empresa en la mayor crisis de su historia. Para el sindicato, resulta especialmente grave que las advertencias realizadas durante años fueran ignoradas por el Gobierno, permitiendo que la situación se prolongara mientras la empresa continuaba deteriorándose».