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Análisis económicoJosé Ramón Riera

Nos expolian como nunca y aún así el déficit explota

Pese a que la recaudación de la Seguridad Social y de la Agencia Tributaria ha alcanzado cifras nunca vistas de recaudación, el déficit del Estado, en lugar de reducirse, se ha disparado un 31,3 % en los cinco primeros meses del año

La Intervención General del Estado (IGAE) acaba de publicar hace muy pocos días el informe mensual del mes de mayo sobre la Contabilidad Nacional de la Administración Central del Estado y los datos presentados son clarísimamente un auténtico bombazo.

Sinceramente hay muchas cosas que no cuadran. Pero hay una especialmente difícil de explicar para los ministros de Hacienda y de Economía: pese a que la recaudación de la Seguridad Social y de la Agencia Tributaria ha alcanzado cifras nunca vistas, con unos ingresos extraordinariamente elevados, el déficit del Estado, en lugar de reducirse, se ha disparado un 31,3 % en los cinco primeros meses del año al compararlo con el 2025. Si entra más dinero que nunca, a ver que me lo expliquen con cuidado: ¿Cómo es posible que el agujero sea cada vez mayor?

Pues muy sencillo, porque este Gobierno es un auténtico desastre, como hemos visto, los jueces han tomado la iniciativa porque el dinero público se ha estado utilizando para pagar a prostitutas, aunque las queramos llamar primas, se ha utilizado para subir los precios de los contratos públicos para pagar mordidas, se han utilizado para comprar máquinas que imprimar rápidamente pasaportes, para legalizar cuanto antes a narcotraficantes castristas, venezolanos, kirchneristas y demás bazofia mundial que se va a colar con la ayuda de las Embajadas, Consulados y Ministerio de Interior.

Pero gastar en inversión para mejorar las carreteras, las infraestructuras ferroviarias, los aeropuertos y los puertos, para eso no hay dinero, lo mismo que para construir viviendas, que solo sirven para «chamullar» tonterías y seguir 8 años después sin haber hecho nada de nada.

Mientras los ingresos contabilizados por la IGAE para la Administración Central suben un 6,9 %, es decir, 2,4 veces más que la inflación, la presión sobre los ciudadanos no deja de aumentar. En otras palabras, nos están exprimiendo fiscalmente. A los pensionistas se les exige casi el doble de lo que se les ha subido. A los trabajadores, prácticamente lo mismo y a los empresarios, un 60% más. Todo ello sin que parezca importar que muchas familias tengan serias dificultades para llegar a fin de mes. Y, aun así, el Ingreso Mínimo Vital crece un 15 % respecto al año anterior, pese a que se insiste en que la economía va «como un cohete».

Para saber en que se gastan esos ingresos, que crecen un 6,9 %, he preparado esta información que nos va a ayudar a entenderlo:

Lo primero, que demuestra el descontrol que hay en el engorroso asunto del gasto público, es que este crece un 9,1 %, que significa crecer 3,1 veces más que la inflación, o sea que el problema no es la inflación es que nadie tiene puesto el pie en el freno del gasto, salvo en las inversiones y, afortunadamente, en las subvenciones.

Los salarios en la sociedad del Inteligencia Artificial suben un 5,9 % para pagar a una caterva de empleados públicos que en el caso de la Agencia Tributaria cobran 500 millones de premios por recaudar, aunque tarden un mes en facilitar el CIF de una Asociación aprobada por el Ministerio del Interior, acto que no necesita de la intervención humana al estar todo en regla, es una prueba palpable de la inoperancia de unos funcionarios de élite que no saben más que recaudar.

Otra de las partidas que empiezan a pesar como una losa son los intereses de la deuda que ya han llegado a los 15.748 millones, que crecen un 11,1 % y que su crecimiento ya supone casi el 50 % del incremento del déficit. De seguir así, vamos a ir cada mes peor, hasta el llegar el día en que los intereses totales de la deuda van a ser mayores que el gasto en Educación Pública y no ha de pasar mucho tiempo en que lo veremos como un titular de prensa.

Pero hay otras tres partidas que asustan: la primera, la de las clases pasivas que crece un 5 % y aunque el proceso de incorporación está cerrado, sigue habiendo colectivos que mantienen sus derechos a jubilarse por esta línea, con lo cual cuando hablamos de las pensiones siempre se nos olvida este colectivo que ya ha sumado 10.000 millones en 5 meses. La segunda, y no menos preocupante que suma ya otros 7.000 millones y que crece un 15,1 %, es la aportación al sostenimiento de la UE. Como la inflación ayuda al crecimiento del PIB Nominal y del IVA, la consecuencia es que esta cifra ha crecido en 2026 un 36,6 % y a ver

ahora quien es el guapo de este Gobierno que haciendo crecer el gasto un 9,1 % le dice a la UE que debe estrecharse el cinturón. Esperemos que sea Alemania.

Y, por último, las Transferencias a otras Administraciones Públicas que crecen un 9,2 %, que es un verdadero cáncer y aquí están la Seguridad Social, las Comunidades Autónomas y las Corporaciones Locales. Si queremos sanear nuestras finanzas públicas pues ya sabemos donde hay que meterle mano.

Pero a la par que esto es muy grave, tanto o más lo es que la Formación Bruta de Capital o Inversiones en 5 meses haya decrecido un 9,3 % y aquí solo hay un responsable: el Presidente del Gobierno.

Así que cuando alguien hable de Vivienda y de los problemas que tenemos pueden mirar sin rubor y si hasta les apetece pueden gritar aquello de ¡¡¡SÁNCHEZ DIMISIÓN!!!, pero cuando haya otro accidente ferroviario alguien debería decirle que él y su Ministro de Transportes deberían ser acusados de homicidio voluntario, porque no puede ser que después del accidente donde murieron 46 personas sigamos bajando la cifra de inversión pública.

A todo esto solo queda añadir que además está tratando de acelerar el traspaso de las funciones recaudatorias a Cataluña, que lo que va a conseguir es empobrecer al resto de españoles, mucho más de lo que ya están.

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