Fundado en 1910
Boeing 737

Boeing 737Europa Press

La ridícula inspección de 73 euros por riesgo de grietas estructurales en 471 Boeing 737

Estos aviones (Boeing 737 MAX) continúan bajo un estrecho marcaje regulatorio tras los accidentes de 2018 y 2019 que dejaron 346 víctimas y paralizaron el modelo durante casi dos años

La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) obligará a la revisión del fuselaje de 471 aviones Boeing 737 MAX por la detección de riesgo de grietas por fatiga en la chapa de refuerzo.

La orden, que también sirve de modelo para revisar estas mismas aeronaves (modelos 737-8, 737-9 y 737-8200) en el resto del mundo, se enmarca en el expediente reglamentario FAA-2025-3985 y surge el peligro de grietas por fatiga en la chapa de refuerzo estructural conocida como bear strap y en la piel del fuselaje, ubicadas en la esquina superior del marco de la puerta delantera de servicio.

La resolución no ordena la detención en tierra de este modelo de aviones; sin embargo, en caso de aparecer las temidas grietas e ir a más, existe posibilidad de que el refuerzo en cuestión no pudiera soportar las cargas límite para las que ha sido diseñado, lo que podría a su vez afectar a la integridad estructural de la aeronave, según ha explicado el organismo estadounidense.

La gravedad que infieren las posibles consecuencias de estas grietas no se corresponde con el coste del procedimiento determinado: el organismo regulador ha precisado que las inspecciones visuales generales se estiman en 85 dólares (73,74 euros) por avión –alrededor de 40.035 dólares (34.750 euros) para el conjunto de la flota estadounidense–. Además, se realizarán revisiones detalladas repetitivas mediante técnicas de corrientes inducidas de alta y baja frecuencia (HFEC/LFEC), con un coste estimado de hasta 340 dólares (295 euros) por aparato en cada ciclo de inspección.

La directiva, de la que es responsable el ingeniero de seguridad aeronáutica de la FAA Luis Cortez-Muniz y que se apoya en el boletín técnico de alerta 737-53A1408 RB emitido por Boeing el 20 de diciembre de 2024, responde a alegaciones planteadas durante el periodo de consulta pública por entidades como la Foundation for Aviation Safety y aerolíneas como United Airlines respecto a los márgenes de cumplimiento y la evaluación de reparaciones previas en la superficie.

La autoridad aeronáutica estadounidense ha confirmado que el fabricante ya está introduciendo modificaciones directas en sus procesos de cadena de montaje para solucionar de origen el problema estructural en los aviones de nueva producción.

La orden establece que, en caso de que los técnicos localicen daños o reparaciones anteriores en la zona examinada, las compañías operadoras deberán aplicar correcciones o métodos alternativos de inspección aprobados expresamente por Boeing y la FAA antes de autorizar el regreso del avión al servicio comercial.

La familia MAX continúa bajo un estrecho marcaje regulatorio tras los accidentes fatales de 2018 y 2019 que dejaron 346 víctimas y paralizaron el modelo durante casi dos años, un celo fiscalizador que se reavivó a principios de 2024 tras la pérdida en pleno vuelo de un panel en un aparato de Alaska Airlines.

Esta nueva orden de inspección llega justo cuando el constructor estadounidense intenta estabilizar la producción de su gama de pasillo único y recuperar el ritmo industrial tras años de contratiempos; un proceso en el que acaba de marcarse un importante tanto con la reciente certificación por parte de la FAA del 737 MAX 7, la variante más pequeña de la familia, tras años de demoras en los procesos de aprobación.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas