España gana por goleada, pero Marruecos se anota algunos tantos importantes
Comparativa
España contra Marruecos, una comparación económica, social y militar que ganamos por goleada
Nuestro país arrasa en PIB o renta per cápita, aunque el vecino del sur nos adelanta en aspectos como la inversión extranjera o la tasa de desempleo
Imaginemos el choque entre España y Marruecos en términos futbolísticos. Cada aspecto clave socioeconómico sería un gol. Áreas como la Defensa, el PIB, la inversión o la renta per cápita se juegan en esta contienda, que tiene un ganador claro y un perdedor que, sin embargo, estaría lejos de quedarse a cero.
El primer área clave es el tamaño de la economía. Aquí arrasa España: nuestro PIB en 2025 fue de 1,9 billones de dólares, según datos del Banco Mundial -utilizados en toda la comparativa- frente a 182,37 de Marruecos. La diferencia es nada menos que de casi once veces, teniendo en cuenta además que el país es muy dependiente aún de la agricultura, de los fosfatos -tiene el 70 % de las reservas mundiales en lo que antaño era el Sáhara español- y de las remesas de sus trabajadores extranjeros, que suponen nada menos que el 7,5 % de su PIB. Por ahora ganamos dos a cero.
También es justo mencionar que el país vecino tiene una población de 38 millones de personas, sensiblemente inferior a los 49 millones de España. De ahí que lo siguiente que es pertinente analizar es la renta per cápita, es decir, cómo cada país distribuye la riqueza entre sus ciudadanos. Aquí la brecha sigue siendo astronómica, pero ligeramente mejor para nuestro vecino del sur: 38.627,2 dólares, frente a 4672,5. O lo que es lo mismo, casi ocho veces más a favor de España. Ganamos tres a cero.
Marruecos, sin embargo, nos aventaja en algunos ámbitos económicos muy relevantes. Su economía, por ejemplo, está creciendo el doble de rápido que la española, un 4,6 % frente a un 2,8 en 2025. Y los marroquíes están perdiendo mucho menos poder adquisitivo que los españoles, con una inflación de apenas el 0,7 %, frente al 2,7 % de España. Vamos tres a dos.
La gran fortaleza de Marruecos frente a España es su menor endeudamiento: un 67,2 % de su PIB en 2026, según CaixaBank Research. La cifra es elevada para un país emergente, pero muy inferior al 101,6 % de España. Empate a tres.
También destaca su mayor capacidad para atraer inversión extranjera, un indicador medido en porcentaje respecto al PIB. En 2025, Marruecos se situó en el 1,8 %, por encima del 1,5 % de España. Marruecos nos aventaja tres a cuatro.
El último gran gol económico de Marruecos a España tiene que ver con el desempleo. Su tasa de paro se situó en 2025 en el 9 %, frente al 10,4 % de España. Rabat empieza a sacar ventaja, tres a cinco, pero cuidado con el VAR: su mercado laboral, como ya examinamos en El Debate, sigue evidenciando las limitaciones de un modelo económico incapaz de absorber una población joven cada vez más formada, como lo demuestra el hecho de que su desempleo es muy inferior en el campo que en la ciudad. El desempleo es un problema endémico que afecta especialmente a jóvenes y mujeres, muchos de los cuales ven en la emigración la única salida para escapar de la falta de oportunidades.
España, un país mucho más seguro
A partir de ahora, el partido se pone muy a favor de España, que recupera ventaja rápidamente. Ganamos en aspectos como el acceso a internet, emisiones, rendimiento económico o seguridad, dado que nuestra tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes es nada menos que la mitad que la marroquí. Además, nuestra producción energética con energías renovables duplica a la marroquí. El marcador ya va ocho a cinco a favor de España.
Falta un último aspecto, que ya había abordado este diario en un artículo previo: el de la Defensa. Aunque Marruecos avanza con paso firme en su rearme militar, las Fuerzas Armadas españolas se mantienen muy por delante, según la última edición del informe Global Firepower 2026. mientras que España se encuentra entre las 18 primeras potencias militares del mundo, Marruecos no aparece hasta el puesto 56, de 145 países analizados. El pitido final suena sin necesidad de prórroga ni penaltis, con un arrollador trece a cinco a favor de España.