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Dado que el «Vago de La Mareta» asegura que se van a presentar Presupuestos Generales del Estado, he decidido ir analizando, poco a poco, cada ministerio que tenemos en la organización actual de la Administración General del Estado.

Ya hemos analizado los cinco ministerios de Sumar, cuyo presupuesto conjunto aprobado ascendía a 9.677 millones de euros. A 30 de junio habían ejecutado 2.802 millones, el 29 % del total. Para completar el presupuesto durante el segundo semestre deberán gastar los 6.876 millones restantes, es decir, casi 2,5 veces lo desembolsado en los seis primeros meses del año.

Iremos viendo que esta es la tónica habitual y que, por tanto, el cierre del año va a ser dramático en términos de gasto. No olvidemos que los datos de la IGAE sobre Contabilidad Nacional, a cierre de junio, nos dicen que el gasto de la Administración General del Estado ha alcanzado los 180.194 millones de euros en el primer semestre, un 8,3 % más que el año pasado. Esto supone casi el doble del objetivo de crecimiento del gasto pactado con Bruselas.

También hemos analizado el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, que, con un presupuesto ridículo de 3.594 millones de euros, lleva ejecutados 66 millones, el 1,8 % del total. Por tanto, le quedan por ejecutar 3.528 millones, es decir, tendría que gastar durante el segundo semestre 53,5 veces lo desembolsado en el primero.

Hoy vamos a analizar otro ministerio cuya titular, además, tiene rango de vicepresidenta tercera del Gobierno: Sara Aagesen, ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Algunos datos que conviene tener en cuenta antes de meternos en los números: este ministerio cuenta, además de la ministra, con 18 altos cargos. Tiene dos secretarios de Estado, un secretario general, un subsecretario, tres comisionados –para las Energías Renovables, Hidrógeno y Almacenamiento; para el Ciclo del Agua y la Restauración de Ecosistemas; y para la Economía Circular– y diez directores generales.

La plantilla del ministerio está formada por 2.289 empleados públicos, entre los que hay 18 eventuales. Tenemos, por tanto, una ratio de 127 empleados públicos por alto cargo, lo que, a mi juicio, indica que sobran altos cargos para este volumen de personal. Si se considera mediana empresa aquella que tiene entre 50 y 249 empleados, 127 trabajadores por alto cargo constituye una ratio muy baja.

Pero vayamos al meollo de la cuestión: cuál es el presupuesto aprobado, sin pasar por las Cortes Generales, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

El ministerio dispone este año de 10.191 millones de euros, una cantidad superior al presupuesto conjunto de los cinco ministerios de Sumar. Pero de esos créditos aprobados, según los datos de la IGAE a 30 de junio, solo se ha ejecutado el 32,8 %, equivalente a 3.347 millones de euros.

Como ocurre con los ministerios de Sumar, las transferencias corrientes y de capital concentran 7.921 millones de euros, el 77,7 % del presupuesto total.

Esto quiere decir que casi el 80 % del presupuesto se destina a transferencias a otros organismos, entidades, comunidades autónomas, ayuntamientos o empresas público-privadas para que lo gestionen. Es decir, una vez aprobado el expediente de gasto y transferido el dinero, se acabó el trabajo.

Si analizamos la ejecución, vemos que en gastos de personal están por debajo de los ministerios de Sumar y de Vivienda, con un 38,6 % ejecutado.

La única partida, además de Personal, que supera la media de ejecución del ministerio, situada en el 32,8 %, es la de transferencias de capital, con un 40,2 %. Sorprende, en cambio, que en inversiones reales, que cuentan con un presupuesto directo de apenas 1.151 millones de euros, solo se hayan ejecutado 165 millones, el 14,3 %.

Esto quiere decir que el 88 % de lo ejecutado por este ministerio consiste en transferir dinero. O, si ustedes quieren verlo de otra manera, los 3.347 millones contabilizados, repartidos entre los 18 altos cargos, indican que cada uno de ellos ha gestionado 185,9 millones de euros durante el semestre, equivalentes a unos 31 millones al mes.

Si escogemos una empresa del Ibex 35 participada por el Estado, como Telefónica, resulta que Telefónica España cuenta con 13 ejecutivos para gestionar 6.513 millones de euros en el primer semestre. Esto equivale a 501 millones por ejecutivo durante el semestre o, si lo prefieren, 83,5 millones al mes, un 169 % más que los 31 millones mensuales por alto cargo de este ministerio.

Si analizamos los 3.347 millones ejecutados en relación con los 2.289 empleados públicos del ministerio, obtenemos una media de 1,46 millones de euros gestionados por empleado durante el semestre. En conjunto, la plantilla habría gestionado unos 18,5 millones de euros por día natural durante esos seis meses.

Pero esto también quiere decir que, si atribuyéramos linealmente la ejecución presupuestaria a toda la plantilla, cada empleado habría gestionado una media aproximada de 243.700 euros al mes. No sé qué opinarán ustedes, pero, a juicio de quien escribe, estos datos muestran una productividad muy baja. Y así nos luce el pelo en nuestro país.