Enrique Riquelme, en su sede de campaña
Riquelme lleva a Panamá la gestión del 95 % del negocio de Cox y más de 7.000 millones en inversiones
El grupo mantiene su sede corporativa en Madrid, pero traslada al país centroamericano la gestión de sus activos en América y parte de la actividad de su presidente
l grupo Cox, presidido por Enrique Riquelme, establecerá en Panamá su sede regional para el continente y gestionará desde allí los activos y proyectos de unos mercados que concentran aproximadamente el 95 % de su actividad y en los que prevé invertir más de 7.000 millones de dólares. La sede corporativa permanecerá en Madrid, aunque el propio Riquelme trasladará parte de su actividad al país centroamericano.
El movimiento empresarial llega apenas tres meses después de que el presidente ejecutivo de Cox adquiriera una elevada notoriedad pública por enfrentarse a Florentino Pérez en las elecciones a la presidencia del Real Madrid, las primeras celebradas por el club con más de un candidato desde 2006. Riquelme obtuvo entonces alrededor del 35 % de los votos frente al 65 % conseguido por Pérez.
Ahora, el empresario repartirá su actividad entre España y Panamá para dirigir desde ambos lados del Atlántico la nueva estructura del grupo. Cox justifica la elección del país centroamericano por su posición geográfica, su conectividad y su condición de centro de referencia para instituciones financieras, organismos multilaterales y multinacionales.
La reorganización supone separar con mayor claridad la dirección corporativa de la gestión de los activos. Madrid conservará la sede global de Cox y desde España se gestionará la denominada Service Co, mientras que Panamá se convertirá en la plataforma regional para las Américas y asumirá la gestión de la Asset Co, que concentra los principales proyectos e inversiones del grupo en el continente.
México constituye una excepción dentro de este reparto. Cox mantendrá allí la gestión de todos sus activos en el país, convertido en uno de sus principales mercados después de la adquisición de Iberdrola México.
La elección de Panamá ofrece además un contexto fiscal particular para una compañía cuyo negocio se desarrolla fundamentalmente fuera de España. El país aplica con carácter general un principio territorial en su impuesto sobre la renta, de manera que la tributación se vincula a los ingresos generados por actividades realizadas dentro de territorio panameño. La propia Dirección General de Ingresos establece que son contribuyentes quienes obtienen rentas procedentes de actividades desarrolladas en el país, con independencia de su nacionalidad, domicilio o residencia.
Panamá dispone asimismo de un régimen específico para las Sedes de Empresas Multinacionales (SEM) destinado precisamente a atraer grupos internacionales que establezcan allí sus operaciones regionales. La Administración tributaria panameña recoge expresamente la existencia de este régimen y sus reglas fiscales particulares para las compañías acogidas al mismo.
Cox, no obstante, no atribuye su decisión a motivos fiscales ni ha indicado en su anuncio que vaya a acogerse al régimen SEM. La compañía explica el traslado de la gestión regional por razones operativas y por la conveniencia de acercar la dirección a los mercados, proyectos, clientes e instituciones financieras con los que trabaja en América.
El alcance fiscal concreto de la nueva estructura dependerá además de cómo se articule la Asset Co, de las sociedades que pasen a depender de ella, de la procedencia de sus rentas y de las normas internacionales aplicables al grupo.
Más de 7.000 millones para América
El movimiento refleja, en cualquier caso, la profunda transformación geográfica experimentada por Cox. La compañía asegura que aproximadamente el 95 % de su actividad está ya concentrada en América, donde tiene previsto desplegar inversiones superiores a los 7.000 millones de dólares en proyectos de agua y energía.
Entre ellos figura la desaladora de Rosarito, recientemente adjudicada en México y proyectada para convertirse en la mayor instalación de este tipo de América Latina. La compañía ha reforzado también su presencia en Panamá mediante la adjudicación de un contrato de suministro de energía eólica a largo plazo y desarrolla nuevos proyectos de generación renovable y almacenamiento en Guatemala.
Brasil constituye otro de los pilares de la expansión. Cox ha puesto allí en operación su primera concesión de transmisión eléctrica antes del calendario previsto y desarrolla una plataforma que supera los 1.500 kilómetros de líneas de transmisión, junto con subestaciones de alta tensión.
La adquisición de los activos de Iberdrola en México ha contribuido especialmente a modificar el tamaño y la distribución geográfica del grupo y explica que Cox quiera ahora situar una parte mayor de su estructura de decisión al otro lado del Atlántico.
Riquelme asumirá personalmente parte de esa transición. El empresario alternará su actividad entre Madrid y Panamá con el objetivo, según la compañía, de acelerar la coordinación de las inversiones, reforzar las relaciones institucionales y financieras y aproximar la toma de decisiones a los países en los que Cox genera ya la inmensa mayoría de su negocio.