El presidente de Correos, Pedro Saura, entra en la sede central entre abucheos.
Problemas para Saura: le abuchean y pitan en la sede donde se gestiona el voto por correo
Los trabajadores afirman que podrían bloquear el voto a distancia, aunque la empresa no les dejará hacerlo
Peligra el voto por correo y el de los incluidos en la ley de nietos: los empleados que se ocupan de ello pueden ir a la huelga
Tensión en la sede central de Correos, ubicada en la calle Conde de Peñalver 19 de Madrid. Allí se gestiona el voto por correo y hay un conflicto abierto por la exigencia de la compañía de que se reincorporen los 1.100 empleados que estaban teletrabajando desde la pandemia.
Como hemos venido contando en El Debate, quienes teletrabajaban no están dispuestos a volver sin negociar las condiciones. Por ello hay convocada una huelga indefinida a partir del 3 de noviembre que podría afectar al voto por correo, aunque la empresa va a exigir el cumplimiento del 100 % de los servicios mínimos a los diez empleados relacionados con la tecnología, que son quienes tienen una implicación más directa en el voto a distancia.
El Sindicato Libre sitúa cerca del 75 % el seguimiento de los paros que ha realizado recientemente. El paro masivo en los servicios centrales sería especialmente devastador por la paralización de las áreas de gestión y, de manera crítica, del personal de tecnología y sistemas, clave en la operativa diaria.
Los trabajadores alertan de un riesgo inminente: sin los técnicos de la sede central disponibles para resolver incidencias, caídas en la red o gestionar la logística digital, peligran el voto por correo y la tramitación de expedientes esenciales. Afirman que hay un peligro real de paralización total del voto por correo, como ocurrió con su gestión el pasado lunes 19 de octubre.
Pitada a Saura
El malestar generado por la eliminación del teletrabajo en los servicios centrales se ha traducido en protestas. El presidente de la compañía, Pedro Saura, fue pitado y abucheado por los manifestantes, como puede verse en el vídeo que hay al inicio de esta noticia.
Durante la marcha, la indignación del personal de la sede central dio lugar a gritos como «Pedro Saura Dimisión», «¡estáis haciendo bueno a Juan Manuel Serrano!» e incluso proclamas pidiendo el retorno de Leire Díez, muestra inequívoca de que los manifestantes consideran dañina la gestión actual.
Pese al enfado de los manifestantes, parecen exagerados estos cánticos, teniendo en cuenta Serrano dejó la compañía en quiebra y con Saura está al menos más estabilizada, a la espera de si resulta exitosa la nueva estrategia que ha puesto en marcha.