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Efectivos de la UME trabajan en los vagones descarrilados en la zona del accidente ferroviario en Urda (archivo)

Efectivos de la UME trabajan en los vagones descarrilados en la zona del accidente ferroviario en Urda (archivo)Diego Radamés | Europa Press

Puente anuncia un segundo controlador para evitar fallos como el de Urda y reducirá los trenes en la línea Madrid-Sevilla

El Gobierno aprueba un plan extraordinario de seguridad que incorpora inteligencia artificial, nuevas medidas de supervisión y una revisión de los sistemas ferroviarios tras los accidentes de Adamuz y Urda

El Gobierno ha anunciado este martes un plan extraordinario para reforzar la seguridad ferroviaria tras los accidentes de Adamuz y Urda. Entre las principales medidas figura la obligación de que las decisiones adoptadas en los centros de control sean supervisadas por un segundo trabajador cuando fallen los sistemas automáticos de bloqueo. Además, el Ministerio de Transportes reducirá temporalmente las frecuencias de la línea Madrid-Sevilla mientras completa la revisión de sus sistemas de seguridad.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha detallado las medidas tras el Consejo de Ministros, reconociendo la gravedad de la situación y la necesidad de recuperar la confianza de los viajeros. «Los terribles accidentes nos demuestran la imperiosa necesidad de reforzar dicho sistema y mejorar sus protocolos de actuación», ha afirmado. El plan contempla ocho medidas agrupadas en tres grandes áreas: innovación tecnológica, protocolos de control y refuerzo de las plantillas y la formación de los trabajadores.

Una de las principales novedades afecta al funcionamiento de los centros de control ferroviario. El Ministerio modificará los protocolos para introducir un sistema de validación cruzada cuando no estén operativos los mecanismos automáticos de bloqueo, como el LZB o el ERTMS. En esas circunstancias, las decisiones de circulación deberán contar con la supervisión y aprobación de al menos un segundo controlador humano.

La medida llega después de que el propio Puente señalara, en su comparecencia del pasado viernes, que los indicios del accidente de Urda apuntaban a un fallo en el centro de control de mando de Adif. El ministro explicó entonces que la caída del sistema LZB había obligado a utilizar el sistema de respaldo ASFA, que no permitía detectar la presencia de dos trenes dentro de un mismo cantón físico.

El Gobierno también desarrollará un nuevo programa informático para los centros de control, con alertas automáticas, registros electrónicos de comunicaciones, listas de comprobación y mejoras en la visualización de la posición de los trenes y el estado de las vías. A ello se añadirá un sistema de inteligencia artificial y un gemelo digital de la red ferroviaria para anticipar situaciones de riesgo, detectar anomalías y supervisar las conversaciones entre maquinistas y controladores.

Puente ha reconocido que se trata de una tecnología sin precedentes conocidos en otros sistemas ferroviarios. «Nos adentramos en este caso en un terreno ignoto», ha señalado.

Menos trenes entre Madrid y Sevilla

El Ministerio también ha anunciado una revisión extraordinaria e inmediata de los sistemas de seguridad de la línea Madrid-Sevilla por parte de la Autoridad Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes (AITAT). Paralelamente, continuará el despliegue del sistema ERTMS de nivel 2, cuya entrada en funcionamiento estaba prevista para comienzos de 2027, según explicó el propio ministro la semana pasada.

Hasta que se completen ambos trabajos, el Gobierno reducirá el número de frecuencias ferroviarias en el corredor una vez que se restablezca la circulación.

Puente ha explicado que ya han concluido las labores de retirada de los restos de los trenes accidentados y que este martes se ha solicitado autorización a la jueza competente para iniciar la reconstrucción de la infraestructura. Según sus previsiones, la línea podría estar en condiciones de recuperar el servicio en un plazo máximo de diez días naturales, siempre que puedan llevarse a cabo los trabajos pendientes.

Más controles y formación

El plan también incluye modificaciones en las condiciones laborales de los controladores ferroviarios. El Ministerio pretende reforzar las plantillas, adaptar los descansos a los momentos de mayor exigencia y ampliar los protocolos de prevención de la fatiga a otros trabajadores que desempeñan funciones críticas para la seguridad.

Asimismo, se introducirán programas de formación continua, mentorías, nuevas acreditaciones y simulacros periódicos para preparar a los controladores ante situaciones excepcionales.

Otra de las medidas anunciadas consiste en encargar a expertos independientes un estudio sobre posibles mejoras en la seguridad de los vagones. Entre las opciones figura rediseñar los espacios destinados al equipaje para convertirlos en compartimentos cerrados que eviten la proyección de objetos durante frenazos bruscos o colisiones.

El ministro ha asegurado que el Gobierno está tomando como referencia algunas de las medidas de seguridad utilizadas en la aviación. «Debemos reconocer la gravedad de la situación y por ello nos comprometemos a trabajar sin descanso para recuperar la confianza de la ciudadanía en la alta velocidad», ha afirmado Puente.

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