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Las empresas españolas están obligadas a mantener registros salariales detallados y accesiblesEP

Empleo

El Estatuto de los Trabajadores aclara qué hacer si cobras menos que un compañero por el mismo trabajo

Según datos del Ministerio de Trabajo en 2025, las denuncias por discriminación salarial han aumentado un 15 % en el último año

Pocas situaciones generan tanta molestia como descubrir que un compañero recibe un salario mayor por realizar exactamente la misma tarea, sobre todo cuando no hay un motivo claro que lo respalde. De hecho, aunque muchas compañías aplican escalas retributivas basadas en aspectos como la formación o la antigüedad en el puesto, en ocasiones la diferencia carece de explicación sólida.

En esos casos cobra relevancia el Estatuto de los Trabajadores, que protege frente a cualquier tipo de discriminación. La normativa garantiza la igualdad de trato no solo entre mujeres y hombres, sino también en relación con el origen, la posición social, la raza, la religión, la orientación sexual, la identidad de género, la opinión, la edad, la discapacidad o cualquier otra condición personal.

El artículo 28 señala que «cuando dos empleos poseen el mismo valor en cuanto a funciones, requisitos académicos, preparación profesional o nivel de formación necesario para desarrollarlos, las condiciones laborales deben ser equiparables».

La brecha salarial

El artículo mencionado establece que las compañías deben aplicar un sistema retributivo basado en criterios claros y objetivos. Las diferencias en el salario solo pueden justificarse por aspectos como la productividad, la experiencia acumulada, la formación recibida o el grado de responsabilidad asumido. Nunca por motivos discriminatorios.

Su finalidad es garantizar la igualdad y, en particular, proteger a las mujeres que todavía afrontan la brecha salarial, así como frenar a quienes mantienen políticas sesgadas que perpetúan esa desigualdad. A pesar de la normativa, el Ministerio de Trabajo informó en 2025 de un aumento del 15 % en las denuncias relacionadas con discriminación salarial durante el último año.

Finalmente, la legislación obliga a las empresas españolas a conservar registros retributivos completos y accesibles, tanto para los representantes de los trabajadores como para la Inspección de Trabajo.

Cuando existe sospecha de trato desigual, el proceso para reclamar comienza con una queja interna por escrito, continúa con la intervención de los representantes sindicales y puede finalizar en una denuncia ante la Inspección o en una demanda presentada ante los tribunales.

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