Trabajadores despedidos
Juanma Lorente, abogado: «Si faltas tres días al trabajo, puedes acabar sin indemnización y sin paro»
Es muy importante saber realmente qué debemos o no hacer en caso de querer abandonar nuestra empresa
El abogado laboralista Juanma Lorente ha lanzado una advertencia clara a los trabajadores que creen que basta con dejar de acudir tres días a la empresa para obtener el despido y, con ello, acceder a la prestación por desempleo. Según explica en un vídeo publicado en sus redes sociales, esta práctica no solo es arriesgada, sino que puede acarrear consecuencias muy graves para quien la lleve a cabo.
Lorente parte de una situación habitual: un trabajador descontento decide faltar tres días consecutivos porque ha escuchado que a otra persona le funcionó la estrategia y ahora cobra el paro. «Lo que le funcionó al amigo de tu cuñado, a ti puede dejarte sin indemnización y sin paro», ironiza el abogado.
El letrado detalla que, en estos casos, existen dos posibles respuestas por parte de la empresa, ambas desfavorables para el trabajador.
La primera es que la compañía entienda esas ausencias como una baja voluntaria. En ese escenario, la empresa notifica mediante un burofax que, si el empleado no se reincorpora, se dará por entendido que ha renunciado. De confirmarse, esa baja voluntaria implica salir de la Seguridad Social sin derecho a indemnización ni a prestación por desempleo.
La segunda posibilidad es incluso más complicada: el despido disciplinario. En ese caso, el trabajador sí recibe una carta de despido, lo que en apariencia podría abrir la puerta a cobrar el paro. Sin embargo, Lorente advierte de que el SEPE y la Inspección de Trabajo pueden investigar la causa de esas ausencias. Si el empleado no puede justificarlas con una razón de peso —como una enfermedad grave o una circunstancia extraordinaria—, el organismo puede exigir la devolución de las cantidades cobradas y retirar la prestación.
«Al final, te ves peor que cuando decidiste faltar al trabajo», concluye el abogado, subrayando que la vía de las ausencias injustificadas no es una estrategia recomendable bajo ninguna circunstancia.
Lorente insiste en que este tipo de consejos populares son engañosos y pueden dejar al trabajador en una situación más precaria que la inicial. Su recomendación es clara: no arriesgarse con atajos que pueden costar tanto el paro como la indemnización y, en caso de conflicto laboral, acudir a vías legales adecuadas.