Despido
Juanma Lorente, abogado laboralista: «Si un trabajador simula una baja se le puede despedir sin indemnización»
El letrado explica que una empresa puede recurrir a un detective si existen indicios de fraude durante una baja médica y que, con pruebas, el despido puede ser disciplinario
Las bajas médicas fraudulentas pueden tener consecuencias laborales graves para el trabajador. Así lo ha explicado el abogado laboralista Juanma Lorente en un vídeo publicado en Instagram, en el que ha abordado qué puede hacer una empresa cuando sospecha que un empleado está simulando una incapacidad temporal.
Lorente ha sido contundente al respecto: «Si un trabajador simula una baja se le puede despedir sin indemnización». Según expone, este tipo de conductas perjudican no solo a la empresa, sino también a la Seguridad Social y al resto de trabajadores que sí se encuentran realmente incapacitados para desempeñar su actividad laboral.
El impacto en la empresa y en los compañeros
El abogado ha subrayado que fingir una baja supone un perjuicio directo para varias partes implicadas en la relación laboral. En su intervención, sostiene que «no hay nada que haga más daño a una empresa y a los demás trabajadores que están de baja, pero están de baja de verdad, que uno que simula su baja».
En este sentido, Lorente considera que quien actúa de esta manera se beneficia indebidamente del sistema. «Se está aprovechando de la empresa, se está aprovechando de la Seguridad Social y se está aprovechando también del resto de sus compañeros», ha señalado.
La idea central de su explicación es que la baja médica no protege al trabajador frente a un posible despido cuando lo que se acredita no es una situación de incapacidad real, sino una conducta fraudulenta.
El papel de los detectives privados
El letrado también se ha referido al uso de detectives privados por parte de las empresas. Según ha indicado, cuando existen sospechas fundadas, «es legal que se le ponga un detective y se le despida».
Lorente ha precisado que, si se obtienen pruebas suficientes, el despido podrá calificarse como disciplinario. Esto implica que el trabajador perdería el derecho a indemnización.
Entre los supuestos mencionados, el abogado ha citado el caso de una persona que, estando de baja en una empresa, esté trabajando en otro lugar. En esa situación, ha explicado, si hay pruebas, la empresa puede proceder al despido.
Los elementos clave que menciona el abogado son:
- La existencia de una baja médica simulada.
- La posibilidad de que la empresa encargue una investigación.
- La necesidad de contar con pruebas.
- La calificación del despido como disciplinario.
- La ausencia de indemnización si se acredita la conducta fraudulenta.
«Da igual que esté de baja»
Lorente ha reconocido que muchas personas pueden pensar que un trabajador no puede ser despedido mientras está de baja. Sin embargo, ha matizado que esa protección no opera cuando el empleado está incurriendo en una conducta ilegal.
«Da igual que esté de baja, lo que está haciendo es ilegal», ha afirmado. En paralelo, ha lamentado que existan casos de personas que acuden al médico y relatan síntomas que no son verdad y el médico, el pobre, se lo cree», ha añadido.
Aun así, el abogado ha incidido en que lo determinante no es la sospecha, sino la prueba. Por eso, ha explicado que los detectives «están a la orden del día» en este tipo de situaciones.
Una medida habitual, aunque costosa
El abogado laboralista ha apuntado que contratar a un detective puede resultar caro para la empresa, pero lo ha descrito como una práctica normal cuando hay indicios de fraude. «Es verdad que es caro, pero es totalmente normal», ha indicado.
La conclusión de Lorente es que la ley debe aplicarse por igual a ambas partes de la relación laboral. «La ley es la ley y hay que aplicarla a los trabajadores y a las empresas por igual», ha zanjado.