Unos alumnos entrando en el colegio
Navarra
Una entidad subvencionada por Sánchez pretende imponer el vasco a los niños hasta en el patio del colegio
Asimismo, también quieren crear un sistema de evaluación y seguimiento del euskera, impulsar campañas de matrícula e integración y elaborar propuestas para el diagnóstico lingüístico
La asociación Sortzen ha dado a conocer una actualización de su Plan Integral de Normalización del Euskera (ENP), pensado para incorporarse gradualmente en cinco colegios navarros de modelo D, íntegramente en euskera, durante el curso actual.
La propuesta persigue que todo el alumnado alcance una soltura plena en el uso del euskera y que esta lengua se convierta en el medio habitual de relación entre los estudiantes. Según explicó la entidad, a la que el Gobierno de Pedro Sánchez ha subvencionado con más de 12.000 euros, algunos centros ya han comenzado a poner en práctica ciertos aspectos del plan, mientras que el colegio Bernart Etxepare se ha comprometido a aplicarlo en su totalidad.
Tal y como consta en la web de Sortzen, «algunos aspectos como la cercanía, el proyecto educativo, la acogida que han recibido, la publicidad, el perfil del alumnado, etc., son hoy las prioridades de las familias. Entre estas familias está extendida la creencia de que llevando a su hijo al modelo D la transmisión del euskera estará garantizada. Esto nunca es suficiente, porque hay más agentes en la vida de los niños y niñas que los apartan de vivir en euskera», sostienen desde esta entidad con fuertes aspectos independentistas.
Como excusa para esta nueva imposición, sugieren que «en Navarra, la mayoría de las posibilidades de ocio están orientadas al castellano por defecto», ya que el 84,6 % de la población de 15 años o más tiene el castellano como lengua materna. «El castellano cuenta con muchos más recursos económicos, logísticos y comunicativos para el ocio en general, en distintos agentes culturales, artísticos y deportivos, tanto privados como públicos y sin ánimo de lucro. La difusión de circuitos y opciones basadas en el ocio en euskera, de manera dinamizada y inmersiva, es uno de los principales retos del momento», defienden desde Sortzen.
«En el camino de la normalización del euskera nos parece que estamos en la posición de conseguir objetivos más positivos a través de la colaboración de toda la comunidad educativa (madres y padres+escuela+ocio) que permite llenar la mochila de los niños y niñas con ocio de experiencias en euskera. Creemos que hay un cambio de paradigma y de tendencia y que hay que responder a los nuevos retos con nuevas propuestas», expresan.
Es por esto que han elaborado un nuevo plan de imposición del euskera que incluye reforzar la política de ocio y actividades extraescolares, atender al comedor y al patio de mediodía para que ambas actividades se realicen únicamente en vasco, garantizar la inmersión en todos los ámbitos escolares y de ocio, dinamizar el uso del euskera en el tiempo libre, potenciar el prestigio y la adhesión a la cultura vasca.
Asimismo, también quieren organizar la distribución de las horas de idiomas en el currículo, situar la oralidad en el centro del enfoque didáctico y metodológico, crear un sistema de evaluación y seguimiento del euskera, impulsar campañas de matrícula e integración y elaborar propuestas para el diagnóstico lingüístico.