La nueva ministra de Educación, Milagros Tolón, a su llegada a Moncloa
Los retos que encara la nueva ministra de Educación tras la pobre gestión de Pilar Alegría
En 2026, Milagros Tolón tendrá distintos frentes abiertos, como el de aprobar el Estatuto Docente, sacar adelante la ley que reduce las ratios en las aulas o culminar la reforma de la Prueba de Acceso a la Universidad
El 2025 ha terminado con la salida del Ejecutivo de Pilar Alegría, que ha dejado el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes en manos de Milagros Tolón, quien sí se dedicará exclusivamente a este Departamento, una de las principales reclamaciones de la comunidad educativa, ya que Alegría ostentaba también los cargos de portavoz del Gobierno y de líder del PSOE en Aragón.
En 2026, la nueva ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes tendrá, entre otros, los retos de aprobar el Estatuto Docente, sacar adelante la ley que reduce las ratios en las aulas o culminar la reforma de la Prueba de Acceso a la Universidad.
Tolón deberá así continuar con la negociación del Estatuto Docente. Los grupos de trabajo sobre esta norma ya están constituidos y pueden continuar su labor para dotar al profesorado de un marco de referencia que aborde el conjunto de sus competencias, derechos y responsabilidades.
El Ministerio creó hace casi un año junto a los sindicatos cuatro grupos de trabajo para abordar los cambios en la selección del profesorado (quién debe acceder a la profesión), en la formación inicial (que incluye los planes de estudio universitarios), la inducción (tutorización o acompañamiento de personas expertas) y las condiciones laborales y el desarrollo profesional.
Asimismo, Milagros Tolón deberá terminar el desarrollo de la nueva Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) que entró en vigor el pasado verano y que se irá modificando de manera progresiva hasta su implantación total prevista para el año 2028.
La nueva ministra deberá también sacar adelante la ley de mejora de las condiciones para el desempeño de la docencia y la enseñanza en el ámbito de la educación no universitaria, y se adoptan otras medidas para la mejora del sistema educativo, aprobada en primera vuelta por el Consejo de Ministros el pasado mes.
Esta norma, propuesta por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, reduce la ratio de alumnos por clase y fija un máximo de horas lectivas para los docentes en Primaria y Educación Secundaria Obligatoria.
En concreto, con esta iniciativa el Gobierno propone rebajar la ratio de alumnos por clase a un máximo de 22 estudiantes en Educación Primaria, etapa en la que la ratio es actualmente de 25, y a 25 en Educación Secundaria Obligatoria, que ahora es de 30.
Otro de los retos pendientes en el Departamento que liderará Tolón es abordar la actualización de los módulos de concierto de la educación concertada.
Al respecto, el secretario de Estado de Educación, Abelardo de la Rosa, dio prioridad a atender primero las necesidades de la educación pública: «Tenemos que seguir dialogando, claro que eso está en el horizonte, pero ese horizonte tiene que ser perseguido en su momento estratégico».