La exministra de Educación, Pilar Alegría
Pilar Alegría dejó fuera de las cuentas de 2024 un gasto de más de 1.000 millones de euros en becas
Según explica el Tribunal de Cuentas en el detalle de las obligaciones pendientes de imputar a presupuesto, 957,9 millones de euros corresponden a becas generales del sistema educativo
El Tribunal de Cuentas, máximo órgano fiscalizador de la Administración pública, ha detectado un desfase de 1.026 millones de euros en la imputación presupuestaria de becas al estudio correspondientes al ejercicio 2024, ayudas que en aquel entonces dependían directamente del Ministerio de Educación de la socialista Pilar Alegría.
Así se desprende del informe de fiscalización de la Cuenta General del Estado del ejercicio de 2024, en el que la entidad señala que este importe, vinculado principalmente a becas generales del sistema educativo, tanto universitario como no universitario, así como a compensaciones a universidades públicas, no fue correctamente imputado al presupuesto del ejercicio correspondiente, lo que ha descuadrado las cuentas finales del Gobierno.
Según explica el Tribunal en el detalle de las obligaciones pendientes de imputar a presupuesto, 957,9 millones de euros corresponden a becas generales del sistema educativo, mientras que otros 63,4 millones de euros se relacionan con compensaciones a universidades públicas por distintos conceptos, como el tratamiento de estudiantes pertenecientes a familias numerosas.
En concreto, estas cantidades representan gastos que estaban previamente comprometidos por la Administración General del Estado, pero que no se registraron de forma adecuada dentro del ejercicio presupuestario de 2024, lo que supone una «desviación respecto al principio de anualidad presupuestaria».
Aunque el Tribunal de Cuentas no cuestiona la existencia de las ayudas ni su concesión a los beneficiarios, sí advierte de que su imputación contable no se realizó de acuerdo con el ejercicio al que correspondían, lo que provoca un desfase en la contabilidad pública y dificulta la correcta evaluación del gasto real del Estado en materia educativa.
Asimismo, el informe subraya que este tipo de ajustes, cuando alcanzan volúmenes significativos, pueden afectar a la transparencia de las cuentas públicas y a la comparabilidad interanual del gasto, ya que alteran la distribución temporal de los recursos.
En esta misma línea, en sus conclusiones, el organismo fiscalizador recomienda reforzar los mecanismos de control y coordinación administrativa para garantizar que la ejecución del gasto público en becas se refleje de manera adecuada y completa en las cuentas anuales del Estado.