23 de mayo de 2022

Los miembros del Govern aplauden después de que el Parlament haya tramitado los Presupuestos de la Generalitat de 2022

Los miembros del Govern aplauden después de que el Parlament haya tramitado los Presupuestos de la Generalitat de 2022Europa Press

Cataluña

400 altos cargos de la Generalitat cobran más que el presidente del Gobierno

El propio presidente catalán, los secretarios, los directores generales de las consejerías o los «embajadores» de la Generalitat cobran por encima de los 85.000 euros

Se celebraba hace unos días en el Parlament el debate para aprobar definitivamente los presupuestos de la Generalitat para 2022. Intervenía el diputado de Ciudadanos, Nacho Martín Blanco, que dio una cifra que pasó bastante inadvertida: 400 altos cargos de la Generalitat cobran más que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, o lo que es lo mismo, ganan más de 84.845 euros.
¿Y de quiénes estamos hablando? De entrada, del presidente de la Generalitat, de los consejeros, de los secretarios generales y de los directores generales de los departamentos. Todos tienen un sueldo superior al del presidente del Ejecutivo. Así, por ejemplo, Pere Aragonès gana 130.250,60 euros, lo que le convierte, además, en el presidente autonómico mejor pagado. Los consejeros cobran 115.517,04 euros; los secretarios 92.063,88 euros; y los directores generales de las consejerías 88.243,84 euros. En total, estamos hablando de 157 personas.
Hay algunas excepciones. Así, por ejemplo, dentro del departamento de Presidencia, se da la circunstancia de que el director del Instituto de Estudios del Autogobierno, Joan Ridao (que fue portavoz de ERC) gana más que el consejero, 117.452,94 euros. La misma cantidad cobran el secretario del Govern, Xavier Barnadí o el secretario general de la Presidencia. También respecto a la consejería de Interior, el director general de la Policía, Pere Ferrer, cobra como un secretario general.

Embajadas de la Generalitat

Capítulo aparte merecen los titulares de las llamadas «embajadas de la Generalitat», los delegados de la Generalitat en el exterior. Hay 14 delegaciones, ante la Unión Europea (que ocupa Gorka Knörr, exdiputado de Eusko Alkartasuna), Estados Unidos, Portugal, Argentina, países bálticos, Francia, Balcanes, Suiza, Túnez, Alemania, México, Italia y Reino Unido e Irlanda. Todos ellos cobran 88.243,54 euros. Hay un delegado adjunto ante la UE, aunque su sueldo es inferior al del presidente del Gobierno. Su salario ronda los 80.000 euros.
Y dentro del ámbito de los altos cargos, destacan los responsables de las oficinas de los expresidentes. Hay cuatro: Josep Lluís Alay (hombre de confianza de Carles Puigdemont); Pere Cardús que es el director de la oficina de Quim Torra; Maria-Reis Quinzaños de Visa, de Artur Mas y Jordi Menéndez, de José Montilla. Cada uno se lleva 106.627,50 euros.

Empresas públicas

En un segundo bloque nos encontramos a los directivos de las empresas públicas. En este caso hay que destacar al director general de Ferrocarrils de la Generalitat, Pere Calvet, que tiene un sueldo superior incluso al del presidente Pere Aragonès. Y es que percibe casi 150.000 euros brutos anuales. Y por encima de los 100.000 encontramos al director de Aeropuertos Públicos de Cataluña, al de la Autoridad del transporte metropolitano, al del Consorcio para la coordinación el sistema metropolitano del transporte público del área de Barcelona, también se encuentran los directores de varios consorcios hospitalarios, el director del Consorcio del Museo Nacional de Arte de Cataluña, y los máximos responsables de la Corporación Catalana de medios Audiovisuales, los directores de TV3 y Catalunya Radio. El director del Instituto Catalán de la Salud (ICS) y la directora del Servei Català de la Salut perciben 115 mil euros, 120 mil el del Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA) y otros 115 mil el director artístico del Teatre Nacional de Catalunya.
En esta relación de dirigentes de empresas públicas también encontramos a un exconsejero, el de Interior, Miquel Buch, que ahora es el presidente de Infraestructuras de la Generalitat y gana 115.000 euros. O Mercè Conesa, que fue alcaldesa de Sant Cugat, posteriormente presidenta del Puerto de Barcelona y ahora es directora del Institut Català del Sòl (INCASOL) y cobra la nada despreciable cifra de 100.975 euros.
Hay que tener en cuenta, que, durante la anterior crisis económica, el Parlament aprobó una medida para que ningún cargo público ni directivo de una empresa pública cobrara más que un conseller del Gobierno catalán. Pero el responsable de FGC, no sólo supera el sueldo de un consejero, sino también del propio presidente de la Generalitat. Y también hay responsables de institutos, fundaciones o consorcios hospitalarios que cobran más que los consejeros.

«Son todo un Dream Team del vivir de la sopa boba», se afirma desde Ciudadanos

El diputado de Ciudadanos, Nacho Martín Blanco, considera «una barbaridad» estas cifras, teniendo en cuenta que Cataluña es la comunidad autónoma que gobiernan «unos partidos que se van quejando de que España nos roba», lo que, a su juicio, todavía hace la situación «más ridícula e infame». El diputado de la formación naranja destaca la presencia de Josep Lluís Alay, como responsable de la oficina de Puigdemont, un «personaje con turbios manejos con agentes rusos para que hubiera una injerencia rusa en la cuestión catalana». En definitiva, dice Martín blanco, «son todo un Dream Team del vivir de la sopa boba, sin ningún tipo de aportación sustancial a la vida social, económica o cultural catalana, sino que son una élite extractiva». Y otro ejemplo, el de Joan Ridao, que dirige el Instituto de Estudios del Autogobierno, un «contrasentido», en palabras del portavoz de Ciudadanos, que la Generalitat mantenga este organismo cuando el Govern «se dedica precisamente a liquidar el autogobierno para ir más allá, por superación». En este caso, añade, se debería cerrar, porque es «evidente» que «no se están estudiando fórmulas para mejorarlo».

Una élite catalana

Y desde la vertiente económica, el catedrático de Economía Internacional de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), también ha explicado a El Debate que se están ante cifras «impresionantes», teniendo en cuenta que el salario medio de un catalán es de 22.000 euros, y hay cargos públicos que no sólo lo duplican, sino que lo llegan a cuadriplicar o quintuplicar. Es, decía Brunet, «el estanque dorado de los separatistas». También destaca la presencia de exdirigentes de los partidos nacionalistas, exconsejeros o excaldes. En este caso, dice Brunet, «nada tiene que ver con puertas rotatorias. Ya es que no hay puertas. Es un universo reducido, una élite que se autoalimenta y que se lleva de padres a hijos. De ahí, la filia independentista de tantas personas».
Y mientras esto sucede, precisa Brunet, a ningún miembro de esta élite «parece importarle la situación económica de Cataluña». Una Cataluña, dice, que ya no lidera el crecimiento en España y que desde hace diez años ha entrado en una fase de «decadencia» que se ha hecho mucho más evidente desde 2017, a raíz del referéndum ilegal. 
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