19 de enero de 2022

Manuel Fraga acude al Palacio de la Moncloa para mantener una reunión con Adolfo Suárez y otros portavoces parlamentarios en 1977

Manuel Fraga acude al Palacio de la Moncloa para mantener una reunión con Adolfo Suárez y otros portavoces parlamentarios en 1977EFE

Diez años de la muerte de Fraga, cuando la calle fue suya

Premio de fin de carrera, número uno de su oposición, colector de mayorías absolutas y personaje indispensable en nuestro salto a la democracia
Hoy se cumplen diez años de la muerte de Manuel Fraga Iribarne. Fue el primero de doce hermanos de un matrimonio que emigró a Cuba. Premio Extraordinario Fin de Carrera, con 23 años opositó al Cuerpo de Letrados de las Cortes y sacó el número uno. Dos años después repetía éxito en la Escuela Diplomática. En los años siguientes ganó la Cátedra de Derecho Político de la Universidad de Valencia y la de Teoría del Estado y Derecho Constitucional de la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas de la Universidad de Madrid. De él dijo su rival Felipe González que le cabía el Estado en la cabeza.

Ministro

Fue ministro de Información y Turismo (1962-1969), con reformas aperturistas y potenciando el turismo, Spain is different, como gran pilar de la economía española. Estuvo en la comisión que redactó la ley orgánica del Estado que instituía la monarquía como forma futura de gobierno.
También llenó las portadas de los periódicos con su foto en la playa de Quitapellejos, en Palomares, bañándose junto al embajador de Estados Unidos, para demostrar que no había riesgo radiactivo alguno después de que un avión cisterna KC-135 y un bombardero estratégico B-52, colisionaron y cayeran cuatro bombas nucleares.
Manuel Fraga se baña en las aguas de Palomares

Manuel Fraga se baña en las aguas de PalomaresEFE

En 1967 sacó la Ley de Libertad Religiosa, más permisiva con los no católicos. En 1968 representa al gobierno en la descolonización de Guinea Ecuatorial, firmando el acta de independencia el 12 de octubre de ese año.
Su Ley de Prensa dio una imagen de tolerancia, que facilitó la aparición de publicaciones como Triunfo, Cuadernos para el Diálogo o el diario Madrid.
Fraga fue un valor en alza del Régimen, hasta que el Caso Matesa enfrentó a los tecnócratas de López Rodó con los aperturistas de Fraga, Castiella y Solís. Ganaron los tecnócratas, Fraga fue cesado y nombrado embajador de España en Londres.

Regreso a España

A la muerte de Franco entró en el gobierno Arias Navarro como vicepresidente y ministro de la Gobernación (1975-1976), haciendo célebre la frase «la calle es mía». Tuvo una relación fluida con líderes como Felipe González y Santiago Carrillo, permitió la celebración del XXX Congreso de la UGT, sindicato todavía ilegal. Apoyó la primera amnistía. El 19 de junio de 1976, se declaró favorable a la legalización del Partido Comunista de España (PCE) en las páginas de The New York Times.
El nombramiento de Adolfo Suárez como presidente del Gobierno decepcionó a Fraga. Redactó el programa de un partido político de tipo canovista para lo que recuperó a políticos como Gonzalo Fernández de la Mora, Laureano López Rodó, Cruz Martínez Esteruelas, Federico Silva Muñoz, Licinio de la Fuente, Gregorio López Bravo y Enrique Thomas de Carranza, constituyendo la Federación de Alianza Popular (AP) que rivalizó con la Unión de Centro Democrático de Suárez.

EFE

Además de diputado y senador, Fraga fue uno de los padres de la Constitución de 1978. Su contribución al consenso fue importante. Como muestra, presentó al secretario general del PCE, Santiago Carrillo, en el Club Siglo XXI. Esa actitud hace que los grupos más derechistas abandonen AP.
El 23 de febrero de 1981, durante el intento de golpe de Estado, Fraga gritó a los golpistas, diciéndoles que les dejaban salir a todos los diputados o les disparaban.
Tras la travesía del desierto con escasos diputados, gana el 26 % de los votos en las elecciones de 1982 y 1986. Fraga llegó a jefe de la oposición parlamentaria al Gobierno socialista de Felipe González con 106 escaños. La UCD se ha hundido.
El actual presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoó, abraza a Fraga

El actual presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoó, abraza a FragaEuropa Press

En 1989 se celebra el congreso de la refundación, AP pasa a ser el Partido Popular, integrando ahora en un solo partido a las sensibilidades centrista, liberal, democristiana y conservadora.

La Xunta

Cedida la presidencia del Partido Popular a José María Aznar, en el congreso de Sevilla en 1990, Fraga se centró en ser presidente de la Junta de Galicia (1990-2005). Hizo hincapié en la electrificación y telefonía rural, el desarrollo de la viticultura y el saneamiento ganadero, la mejora de las carreteras interiores y de la conexión con la Meseta, el desarrollo turístico y la eficaz ayuda a decenas de miles de emigrantes en Argentina y Uruguay, durante la crisis que padecieron a principios del siglo XXI. Destaca también su política de extinción de incendios forestales que redujo de 100.000 hectáreas quemadas en 1989 a un promedio de 20.000 durante su presidencia. Fraga obtuvo para Galicia transferencias competenciales similares a las de Cataluña, defendiendo la ventanilla única.

Televisión gallega

Fue uno de los presidentes autonómicos pioneros en desarrollar una activa acción exterior, como sus polémicas sus buenas relaciones con el dictador Fidel Castro. Al respecto, Fraga dijo que, si se hubiera quedado en Cuba, donde emigraron sus padres, «probablemente hoy sería Fidel Castro».
Fraga fue elegido senador designado por el Parlamento gallego en 2006. En marzo de 2008 volvió a ser nombrado senador por Galicia, esta vez con los votos del Bloque Nacionalista Galego y del PSOE. Su partido optó por abstenerse en esta votación.
Escribió más de 80 libros. Protagonizó más de mil anécdotas como sus declaraciones a Faro de Vigo que Ava Gardner le había invitado a tomar unas copas, pero que él la rechazó y eso le molestó a la actriz.
El 15 de enero de 2012, a las diez y media de la noche, Fraga muere a los 89 años de edad en su casa de Madrid. El socialista Pérez Rubalcaba dijo de él que fue «un servidor público impecable».
Manuel Fraga recibe una botella de whisky de un grupo de gaiteiros escoceses, durante los actos de su toma de posesión en la Plaza del Obradoiro, ante cerca de 6000 gaiteiros

Manuel Fraga recibe una botella de whisky de un grupo de gaiteiros escoceses, durante los actos de su toma de posesión en la Plaza del Obradoiro, ante cerca de 6000 gaiteirosEFE

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