29 de junio de 2022

Carlos Ruiz Miguel

Carlos Ruiz Miguel, Catedrático de Derecho Constitucional y Director del Centro de Estudios sobre el Sahara Occidental en la Universidad de Santiago de Compostela

El Debate

Entrevista

Ruiz Miguel: «Solo se entiende el giro en el Sáhara desde una posición profundamente derrotista»

El catedrático Carlos Ruiz Miguel probablemente sea en España el máximo experto sobre el Sáhara Occidental visto desde el Derecho Internacional. Conversa con El Debate para explicar el giro histórico emprendido por Pedro Sánchez y José Manuel Albares

El director del Centro de Estudios sobre el Sahara Occidental detalla las profundas implicaciones del cambio emprendido en la política exterior española.
–¿Realmente nos encontramos ante un giro histórico?
–Lo que ha sucedido resulta profundamente equivocado y de extrema gravedad, en la forma y en el fondo.
–¿Por qué?
–Hay que recordar los datos. Lo primero es que España todavía es reconocida como una potencia colonial que dona un territorio, aunque sin tener su control fáctico. Y esto implica unas obligaciones.

España no gana absolutamente nada con este giro

–¿Qué obligaciones?
–La de facilitar la descolonización. Nos obliga desde el punto de vista legal; y esto queda profundamente lesionado; se incumple desde el momento en el que se apoya una propuesta que no permite verdaderamente la autodeterminación.
La propuesta marroquí presupone que el Sahara Occidental queda anexionado a Marruecos. No tiene opción de independencia y, una vez anexionado, puede optar entre quedar sometido sin más, o sometido a una ficción de autonomía. Por tanto, resulta incompatible con nuestras obligaciones internacionales.
–Todo en un contexto de guerra.
–Desde hace poco más de un año, efectivamente, se ha reanudado la guerra en el Sáhara Occidental, que es de baja intensidad, pero que es una guerra. Y España ha respaldado a uno de los bandos beligerantes, Marruecos, que es el ocupante y el agresor. Es decir, que España, en lugar de facilitar el cumplimiento de sus obligaciones internacionales, se alinea con una posición que impide la descolonización.
–¿Qué gana España con este giro?
–Absolutamente nada. Hasta ahora, España, de facto, estaba apoyando a Marruecos. Nadie lo puede negar. La diplomacia española ayudaba a la causa marroquí, pero de forma discreta, sin una declaración pública. EE.UU. ahora podría haber presionado, pero no para hacerlo de esta forma tan burda, tan brutal…

Lo que se ha hecho es una rendición disfrazada de intercambio

–¿Entonces?
–Mi única explicación es que esto sólo se entiende si partimos desde una posición profundamente derrotista por parte del Gobierno español. Hay una amenaza de Marruecos contra Ceuta, Melilla y Canarias. Lo cual de entrada ya nos revela que no es un país amigo, a pesar de lo que dice la carta. Y ante esta situación hay dos posibles respuestas.
–¿Cuáles son estas dos respuestas?
–O hacer frente al enemigo o rendirse al enemigo. A mi entender, aquí se ha hecho una rendición disfrazada de intercambio. Reconocemos el Sahara Occidental a cambio de que no nos molesten en nuestra integridad territorial en Ceuta, Melilla y Canarias.
–¿Y esta decisión como queda sostenida en las relaciones internacionales?
–Lo que hay es sólo una declaración unilateral del Gobierno español. No hay una declaración de Marruecos diciendo que respetan nuestra integridad territorial. España cede ante Marruecos, apoyando su política anexionista.
Nosotros le hemos dado eso. Y Marruecos no ha dicho nada. No nos ha dado nada. ¿Dónde está la carta de Mohamed VI diciendo que respeta nuestra integridad territorial? ¿Dónde está el acuerdo? ¿El tratado?
–No hay nada.
–Es tremendo. Realmente esto solo se explica desde una política profundamente derrotista por parte de del del gobierno español. En el caso EE.UU., podría haber habido un intento de utilizar a España como monigote para hacer daño a Argelia.
–¿Por qué a Argelia en concreto?
–Porque Argelia es el principal aliado de Rusia en el norte de África. Pero ante la traición española, Argelia ha reforzado su relación con Italia, país occidental, de la OTAN, de la Unión Europea, con importantes bases militares norteamericanas.
Ha sido muy torpe el Gobierno español prestándose a esta maniobra de dar un golpe a Argelia. Pensemos en la importancia energética de Argelia; para muchos países de Europa, si se corta el gas ruso, solo queda el gas argelino.
El catedrático Carlos Ruiz Miguel

El catedrático de la USC, Carlos Ruiz MiguelEl Debate

–Hay expertos que sostienen que la manera de realizar este giro no resulta constitucional.
–El giro se ha hecho violando la Constitución, que es algo muy grave. El artículo 97 de la Constitución dice que el Gobierno dirige la política exterior. El Gobierno es el consejo de ministros. Aquí la decisión no la ha tomado el Gobierno; la han tomado Sánchez y Albares a espaldas del resto de miembros del consejo de ministros. Significa que Albares y Sánchez se han atribuido una competencia que la Constitución no les da.
–Pero ¿el presidente de Francia, por poner un ejemplo cercano, no podría tomar una decisión similar?
–En Francia, según su constitución, el presidente de la república dirige la política exterior, pero en España la política exterior no la dirige el presidente, la dirige el Gobierno, que es un órgano colegiado donde hay que discutir y votar dentro del consejo de ministros.
A unos gusta, a otros no; pero este es el procedimiento. No se ha hecho eso. Se ha violado la Constitución asumiendo Sánchez y Albares una competencia que no les corresponde. Insisto, esto es un tema constitucional español que me parece tremendo. Porque si se actúa así, no encontramos ante una mutación constitucional de alcance.
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