El coronel Juan Manuel Martel ha participado en misiones militares en Irak, Kosovo, Afganistán y Líbano
Entrevista al Director del Centro de Formación de Tropa nº1
Coronel Martel: «Los valores del ciudadano sirven en el desempeño en la Fuerza Armada»
Unos 1.200 soldados salidos de este centro situado en Cáceres acaban de incorporarse a las distintas unidades del Ejército de Tierra en España
Se trata de uno de los centros de formación militar más grande de los que existen en España. No en vano, por él pasan aproximadamente dos tercios de los soldados con que cuenta el Ejército de Tierra.
Exterior del Centro de Formación
Desde que se creó en 1964, el Centro de Formación Militar de Cáceres ha cambiado notablemente en paralelo al resto de la formación en el resto del Ejército español. Por lo que de él no solo salen mejores mejores servidores del Ejército, también salen mejores servidores de la sociedad civil.
–¿Qué estudios se imparten en el Centro de Formación de Tropa 1?
–El Centro de Formación de Tropa número 1 es un centro docente militar en el que se imparten enseñanzas de formación y perfeccionamiento de la escala de tropa. En concreto, aquí se desarrolla el currículo de la enseñanza militar de formación para el acceso a la escala de tropa. Pero también hacemos el seguimiento y la gestión de los procesos selectivos para el ascenso a cabo, para el ascenso a cabo primero. También para el acceso a una relación permanente con la Administración. Y finalmente, aquí se desarrolla un curso del que estamos especialmente orgullosos, que es el curso de Técnico Militar en Seguridad y Defensa en virtud del cual unos cien militares al año obtienen un equivalente a un técnico de grado medio de formación profesional.
–Y concretamente en este curso. ¿Qué tipo de materias se imparten?
–Este último curso de técnico hay una parte muy importante de carga jurídica. Una de las características de este curso es que, gracias a que el Centro está acreditado ante la Dirección General de la Policía, el que regresa de este curso, aparte de tener este equivalente de grado medio, tiene la posibilidad de presentarse a los exámenes de seguridad privada. Con esto ya se puede hacer una idea de cual es el temario muy enfocado a la normativa de seguridad privada. El tiro con revólver, que es una cosa curiosa en un centro docente militar, también técnicas de defensa personal.
Buena parte de la formación es presencial, por lo que la pandemia supuso todo un reto
–Así que tiene salidas más allá de lo estrictamente militar
–Eso es. Tiene salidas que mejoran el desempeño profesional del militar, pero también tiene un guiño y una visión hacia la posible desvinculación del militar.
–Los alumnos ingresan ya con una unidad a la que acudirán después. ¿Ven predilección por alguna unidad concreta entre los estudiantes?
–Estamos hablando de personal civil con 20 años y los criterios por los que se eligen las unidades son muy dispares. Desde luego, hay una componente geográfica, es innegable, pero también hay una componente seguramente de conocimiento de las unidades de prestigio.
–¿Hay algún tipo de feedback entre el centro de formación y esas unidades a las que van los soldados?
–Hay un feedback innegable y formal porque una de las características de todos los centros docentes militares es que estamos sometidos a una evaluación del proceso, enseñanza, aprendizaje y parte de ese proceso son una serie de entrevistas que se hacen en las unidades de destino y al tiempo de egresar los alumnos y también a los mandos de esos alumnos. Y cuando cuando recibimos satisfacción con determinadas competencias, nos da mucha satisfacción y cuando hay otras competencias a las que nos dicen que no se ha obtenido tanto como ellos esperaban, pues también es bueno porque nos sirve para mejorar y para perfeccionar nuestros procedimientos.
Acto oficial en el centro de formación
–Los estudiantes que acuden a la formación de tropa, ¿optan por mantenerse como soldados o buscan ya la escala de suboficiales o de oficiales?
–El tipo de alumno que llega ahora es bastante diferente al que llegaba hace unos años. El que llegaba hace unos años, en muchos casos el llegar a egresar del centro y ser soldado era su fin. Y en el día de hoy hay un altísimo porcentaje que ese egreso sólo supone un escalón más hacia un objetivo que ya tiene prefijado. Muchos de nuestros alumnos, desde que cumplen el año de servicio en las unidades, ya pueden acceder a una plaza restringidas para las academias de oficiales y de suboficiales. Otro de los objetivos de muchísima de la gente que ingresa a partir de los 5 años son plazas restringidas a la Guardia Civil o a la Policía Nacional. Aparte de eso, el propio Ejército da muchas oportunidades de formación, casi todas orientadas a la formación profesional, para que el que decide quedarse y apurar sus años en la escala de tropa también encuentre posibilidades después de desvinculación y de ascenso dentro de la escala. Y finalmente, pues hay un 20 por ciento del global de la escala que acaba teniendo una relación permanente con la Administración y con la Fuerza Armada.
–Circunstancias como la guerra que se sufre ahora en Ucrania, ¿hace cambiar el currículum o la formación?
–Nosotros tenemos que desarrollar el currículo tal y como está diseñado, que es altamente exigente, y ese currículo además le da a nuestros alumnos egresados las competencias y las herramientas básicas de combate, de combatiente y de soldado en todo tiempo. Y yo diría que además pretendemos que también las virtudes y valores del ciudadano modelo que le van a servir durante su desempeño profesional en la Fuerza Armada, pero también cuando se desvinculen, si es que alguno lo hace.
La actividad se realiza en continuo contacto con la naturaleza
–Entiendo que la formación de soldados de tropa tiene un alto porcentaje de práctica. ¿Cómo ha afectado la pandemia a esta formación?
–Hemos tenido que adoptar medidas, como todos, sobre la marcha. A día de hoy que ya se ve luz al final del túnel hacemos un balance muy positivo de cómo hemos conseguido salir para adelante. Hemos tenido que tomar medidas de recorte sanitario, pero también organizativo sanitario. Pero las organizativas no se ha hecho sobre la marcha. Tener que hacer una enseñanza mixta en la que a la mitad de los ciclos estaban en casa recibiendo enseñanza online y la otra mitad haciendo prácticas y haciendo contenidos puramente presenciales y con una suerte de turno en la que íbamos rotando estas dos tandas con una serie de medidas organizativas como trabajar siempre en burbujas estables y fijas. De esta manera pudo salir adelante con un resultado muy positivo y con unas características que creo que han venido para quedarse y es el importante apoyo que estamos haciendo de la enseñanza. Es decir, aunque aunque ya hemos acabado el ciclo con todos los alumnos de enseñanza presencial, hemos seguido apoyándonos en los campos virtuales y los alumnos que hoy en día prácticamente todos tienen acceso a las nuevas tecnologías, pues han podido reforzar los contenidos presenciales con esos campus virtuales. Este refuerzo creo que ha venido para quedarse.
–Actualmente se presentan diez solicitudes por cada plaza que sale para el Ejército. ¿Indica eso que hay mucha gente interesada en ingresar en el Ejército?
–Así es. Hay mucha gente interesada y la selección es muy importante. Le diré que el 80 por ciento de los que acaban aprobando tienen un nivel de estudios de bachiller o superior. Quiero decir con esto que la selección es hoy en día importantísima, pero que al mismo tiempo indica el de la valoración que la población civil y sobre todo los jóvenes tienen hacia el Ejército.
–¿Cómo le animaría a intentar ingresar en el centro de formación?
–Lo primero que le diría a un posible aspirante es que supiera que esta profesión es exigente y que tiene sacrificios. Entonces lo primero que tiene que mediar, desde luego, es la vocación. Pero después le diría que es una profesión magnífica, como como todas las profesiones con vocación de servicio a la sociedad. Esta profesión da la enorme recompensa de poder servir a la sociedad de la que partimos y a la que pertenecemos. Aparte de eso, le animaría diciéndole que es una que va a tener un desempeño profesional, que le va a dar unas experiencias únicas e inolvidables, que le va a permitir conocer a gente magnífica. Y además, siendo un poco prácticos, también le diría que hoy en día el Ejército da muchas y continuas oportunidades de promoción y de formación.
Centro de Formación de Tropa Nº1
- Tropa, tanto de Infantería Mecanizada y Ligera como de Caballería.
- Perfeccionamiento: Curso de Técnico Militar en Seguridad y Defensa.
Se realizan dos ciclos anuales en los que participan alrededor de 1.200 estudiantes por ciclo.
Para ingresar es necesario aprobar unas oposiciones en alguno de los destinos que el Ejército de Tierra tiene por todo el país. Una vez lograda la plaza, durante cuatro meses y medio, los egresados estudiarán en el Centro de Formación Nº1 de Cáceres.