10 de agosto de 2022

Margarita Robles durante la rueda de prensa de este martes

Margarita Robles durante la rueda de prensa de este martesEFE

Es «una continuación»

Robles encubre a Sánchez y finge que la «sustitución» de la directora del CNI fue idea suya

La ministra de Defensa defiende el «impulso» que dará Esperanza Casteleiro al CNI con el mismo ímpetu con el que hasta hace días, u horas incluso, peleó por la continuidad de Paz Esteban

La directora del CNI cae para que la ministra de Defensa se mantenga en pie. Es, en resumen, lo sucedido en el abrupto capítulo de este martes dentro de la crisis del espionaje. Capítulo con el que el Gobierno pretende cerrar la crisis, aunque eso no está en su mano: depende de los independentistas. Y, más en concreto, de ERC.
Margarita Robles ha comparecido durante más de una hora para celebrar el «paso adelante» que supone la llegada a la Dirección del CNI de su hasta ahora secretaria de Estado de Defensa, Esperanza Casteleiro, funcionaria del CNI; y lo ha hecho con el mismo ímpetu con el que hasta hace días defendía la labor de Paz Esteban, que no obstante seguirá trabajando en el Centro (es funcionaria del mismo). «Queremos un CNI respetable y respetado (…). Este paso es un impulso, una continuación. Una continuación normal y natural», ha insistido.
La titular de Defensa no ha sido capaz de dar un solo motivo objetivo para lo que ella considera «no una destitución, sino una sustitución de una funcionaria del centro por otra -Esteban por Casteleiro-».
Es más, durante su comparecencia ha minimizado el espionaje sufrido por ella misma, Pedro Sánchez y Fernando Grande-Marlaska que es, en teoría, la coartada que venía fabricando La Moncloa desde el lunes 2 de mayo para entregar la cabeza de Paz Esteban a Esquerra. De hecho, según Robles la «seguridad completa» no existe y «seguirá habiendo fallos de seguridad». Como en todos los países, ha añadido.
Robles ha insistido mucho en aparentar que esta «sustitución» es una decisión suya, a pesar de que la semana pasada incluso batalló contra el poderoso ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, para mantener a Esteban en su puesto. Hasta el punto de que, el pasado miércoles, pidió dedicar «un minuto de tiempo» a comprobar de quién depende la seguridad de los dispositivos que utiliza el presidente (aludía a Bolaños, cuando era secretario general de la Presidencia).
Al ser preguntada si el relevo de la directora del CNI ha sido una decisión suya, Robles ha contestado con otra pregunta: «¿A quién ha nombrado el Gobierno? A mi secretaria de Estado de Defensa». «Para mí es un orgullo que ella vuelva al Centro Nacional de Inteligencia». «Me siento absolutamente encantada. Es absolutamente necesario dar un impulso», ha repetido una y otra vez.

Idea suya

Que parezca que la propuesta de Casteleiro ha partido de la propia Robles -eso asegura el Ministerio- era la única forma que tenía la ministra de Defensa de salir medianamente en pie de ésta, a mes y medio de que se celebre la cumbre de la OTAN en Madrid.
La ministra de Defensa, por si quedara alguna duda, ha terminado proclamando: «Me siento muy orgullosa de formar parte del equipo de Pedro Sánchez. Para mí es un lujo estar en este ministerio». En el que, según ha añadido, lleva casi cuatro años con un único objetivo: «Trabajar por los españoles».
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