Agentes de la Ertzaintza trasladan al detenido por su presunta vinculación con los asesinatos de hombres en Bilbao tras registrar un piso en la localidad guipuzcoana de Irun
Buscan en el extranjero ramificaciones del caso del asesino en serie de Bilbao
El consejero de Seguridad vasco no descarta que el delito de odio esté detrás de los asesinatos
La Ertzaintza trabaja en coordinación con policías de otros países ante las «ramificaciones» en el extranjero que pueda tener el caso del presunto asesino en serie que se entregó a la policía autonómica vasca el pasado 6 de mayo en Irún.
El consejero de Seguridad del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, ha afirmado este lunes en la Comisión del ramo del Parlamento Vasco que la policía autonómica se encuentra al frente de la investigación, pero en coordinación con otras policías, tanto nacionales como extranjeras. Ha lamentado que no pueda dar demasiados datos puesto que la causa está judicializada y el juez ha decretado el secreto de sumario, pero sí ha dejado entrever que «el asunto tiene ramificaciones que se materializan en otros ámbitos territoriales: dentro del Estado español e incluso fuera de él».
En Cataluña
De hecho, los Mossos d'Esquadra también está investigando casos similares a los de Bilbao en los que las víctimas creen haber identificado al detenido en Irún y que ha provocado, al menos, un muerto y dos intentos de asesinato, pero cuya investigación se extiende a otras tres muertes más.
Nelson David M.B. fue detenido el pasado 6 de mayo en Irún, lugar donde residía y donde se entregó a la Ertzaintza después de enterarse que estaba siendo buscado para investigar su participación en varios casos en los que las víctimas eran drogadas y, posteriormente, robadas. En un caso, este sometimiento derivó en el fallecimiento de la víctima y en otros dos casos pudieron sobrevivir. Pero también se investigan otras muertes que, inicialmente se dieron como «muertes naturales» y ahora investiga si fueron por los efectos de las drogas presuntamente dadas por el detenido.
Las víctimas eran contactadas a través de una aplicación utilizada por personas homosexuales. Por este motivo, el consejero de Seguridad del Gobierno vasco no descarta que detrás de estos sucesos pueda darse también un delito de odio. «No se descarta», ha afirmado Erkoreka.