04 de octubre de 2022

La ministra de Justicia, Pilar Llop interviene durante la sesión de control al gobierno celebrada este miércoles en el Congreso

La ministra de Justicia, Pilar Llop interviene durante la sesión de control al gobierno celebrada este miércoles en el CongresoEFE

El lapsus de Llop en el Congreso: «¿No hay españoles viviendo en Cataluña?»

La ministra de Justicia, Pilar Llop, ha preguntado en el Congreso si de la misma forma que hay catalanes viviendo en otras partes de España, no había españoles viviendo en Cataluña

«La gente habla en el metro de la renovación del Consejo Judicial del Poder Judicial» y «acaso no hay españoles viviendo en Cataluña». En apenas 24 horas, la ministra Pilar Llop ha afirmado ambas cosas. La primera podría ser fruto de una experiencia anecdótica o fruto de la imaginación de la ministra, pero la segunda es un lapsus que encierra la concepción de la unidad de España que defienden en el PSOE y que explica los socios de Gobierno elegidos por Pedro Sánchez. Porque afirmar que hay españoles viviendo en Cataluña establece la premisa de que Cataluña no es España.
Todos los catalanes son españoles, pero no todos los españoles son catalanes. Una afirmación tan sencilla como básica que la ministra socialista parece no haber asimilado con fundamento. Durante una de sus intervenciones en el Congreso de los Diputados este miércoles, Llop ha afirmado lo siguiente: «Pero es que no hay catalanes viviendo en el resto de España y viceversa también, no hay españoles viviendo en... pues... pues... allí también».
Se podría decir que no está teniendo su mejor comienzo de curso la ministra Llop, al menos desde el punto de vista de la comunicación. Este martes, afirmó: «A veces voy en metro y la gente habla de la renovación del CGPJ». Probablemente, haya quien hable de ese tema en sus conversaciones cotidianas, pero está claro que no es una de las preocupaciones principales de los españoles, que asisten impotentes a la escalada de los precios y de la inflación, a una crisis energética y a la deriva de un Gobierno más preocupado por las encuestas que por el estado de bienestar.
Comentarios
tracking