Desarticulada una red criminal de narcotráfico en el Campo de Gibraltar
Desarticulado un grupo que empleaban la conexión Ceuta-Algeciras para introducir hachís en España
Disponían de dos pistolas «en perfecto estado de funcionamiento» y casi media tonelada de hachís
Después de que durante meses la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado asestaran duros golpes a las conexiones internacionales España-Marruecos del tráfico de hachís, la Policía Nacional ha cortado otra conexión de ambos lados del Estrecho, más corto y, por lo tanto, más difícil de detectar.
Los agentes del cuerpo nacional han desarticulado una organización criminal dedicada al tráfico de drogas en el Campo de Gibraltar que mantenía «fuertes vínculos» con otros grupos criminales ubicados en Ceuta.
Toda la infraestructura
Lo meritorio de esta operación es que el grupo ha sido desarticulado en su totalidad, desde los integrantes de la organización, la furgoneta con la que distribuían la droga, hasta ‘la guardería’, el almacén donde guardaban la droga para su posterior distribución por la zona.
Precisamente en ‘la guardería’ la Policía Nacional se ha incautado de dos armas de fuego con munición y en perfecto estado de funcionamiento. Estas armas tenían el número de serie borrado para dificultar su identificación, por lo que los agentes investigan en estos momentos si han sido utilizadas con anterioridad en algún otro delito que se les pueda imputar.
La operación se inició con la localización de ‘la guardería’, un inmueble que esta organización utilizaba en Algeciras con facilitad tanto para introducir la droga que llegaba por el Estrecho como para sacarla posteriormente a las vías de comunicación.
Los agentes establecieron sobre la vivienda un dispositivo de vigilancia, en el que lograron identificar a varias personas vinculados al narcotráfico y delitos violentos relacionados con el uso de armas de fuego. Durante las vigilancias, los investigadores detectaron una furgoneta junto al inmueble, que tras ser interceptada, ocultaba en su interior 13 fardos que contenían 455 kilogramos de hachís, por lo que fue arrestado el conductor que acababa de salir de la vivienda vigilada.
Tras hallarse la droga en la furgoneta, los agentes cercaron la vivienda de donde salió huyendo uno de los moradores, lográndose su inmediata detención, lo que provocó que el resto de moradores se encerrasen en la misma al detectar la presencia policial.
Posteriormente se llevó a cabo una entrada al inmueble, hallándose escondidas cinco personas que fueron detenidas en el acto. Posteriormente durante el registro, se detectaron diversas cantidades de hachís repartidas por diferentes estancias de la vivienda, así como las dos armas de fuego. En días posteriores se consiguió detener a otras seis personas relacionadas con la organización, principalmente en tareas de logística y apoyo.