Jon Joseba Troitiño, durante el juicio en la Audiencia Nacional
La Audiencia Nacional condena al sucesor de los sanguinarios Troitiño por 'kale borroka'
El etarra Jon Joseba Troitiño acumula ya casi 300 años de condena por la colocación de diferentes bombas en hoteles
La Audiencia Nacional (AN) ha condenado a seis años de cárcel a Jon Joseba Troitiño Ciria por transportar artefactos incendiarios que fueron utilizados tras una manifestación de Euskal Herritarrok (EH) convocada en abril de 2001 bajo el lema 'La autodeterminación es la paz' en una acción propia de la 'kale borroka'.
Troitiño Ciria forma parte de la saga terrorista de los Troitiño, como sus tíos Antton y Txomin, históricos en la sanguinaria trayectoria etarra. En el caso del sobrino, acumula ya 268 años de prisión por la colocación varias bombas en hoteles de Alicante en 2003 y otros 6 años en Francia por su pertenencia a ETA.
El acusado ha reconocido este jueves en la vista oral seguida en su contra su participación en los hechos, lo que ha llevado a la Fiscalía a rebajar en dos años, de los ocho que pedía inicialmente, su petición de condena, con la que Troitiño se ha mostrado conforme.
En este sentido, y después de que su defensa no se haya opuesto, el presidente del tribunal, el magistrado Fernando Andreu, ha dictado sentencia oral condenándole a seis años de prisión como autor de un delito de estragos y tráfico de sustancias y aparatos explosivos y sus componentes con finalidad terrorista.
El fallo, declarado firme después de que ninguna parte haya anunciado su intención de recurrir, también impone a Troitiño una pena de inhabilitación absoluta por un periodo de 16 años.
Cócteles de iniciación química
En su escrito de acusación, al que tuvo acceso Europa Press, el Ministerio Público relataba que tras la citada manifestación, que tuvo lugar en San Sebastián, hubo llamadas al centro de atención de emergencias que informaban de la existencia en la Parte Vieja de un grupo de encapuchados que transportaban varias cajas.
La Fiscalía detallaba que, trasladados diversos efectivos policiales a la zona, comprobaron que ardían tres contenedores, y que tras apagar las llamas observaron que en su interior había restos de 10 artefactos inflamables.
Según la Fiscalía, de la investigación se pudo determinar que Troitiño Ciria participó en el transporte de esos artefactos dado que se identificaron sus huellas dactilares en los mismos.
Y explicaba que esos artefactos incendiarios de iniciación química, habitualmente denominados 'de seguridad', elaborados con frascos de vidrio estaban llenos de una mezcla de líquido inflamable y ácido sulfúrico, e introducidos en bolsas de plástico negro que a su vez contenían clorato de sodio granulado (herbicida).