El presidente de VOX, Santiago Abascal, y la portavoz parlamentaria, Pepa Millán, en una sesión plenaria
«No pueden quedar en el olvido»
Vox lleva al Congreso la memoria de un guardia civil y un inspector de Policía asesinados por ETA hace 50 años
El partido de Santiago Abascal vuelve a clamar contra la «amnesia colectiva» impulsada por algunos poderes públicos y urge a que se investiguen los más de 300 casos sin resolver
El Grupo Parlamentario Vox ha registrado dos proposiciones no de ley para su discusión en la Comisión Constitucional del Congreso para recordar a Andrés Segovia Peralta, guardia civil, y a Fernando Llorente Roiz, inspector de Policía, ambos víctimas de la banda terrorista ETA, con motivo del 50 aniversario de sus asesinatos, en mayo de 1975.
Segovia Peralta, de 40 años, fue asesinado cuando volvía por la noche al cuartel de la Benemérita en Guernica, Vizcaya. Fue asaltado por varios etarras que le esperaban en un coche. Recibió 20 impactos de bala, y murió cuando estaba siendo trasladado a un hospital de Bilbao. Estaba casado y tenía dos hijos de nueve y cinco años. El suyo es uno de los crímenes de ETA sin resolver.
Llorente Roiz tenía 51 años cuando le asesinaron. Se encontraba en Bilbao, volvía a casa tras la jornada de trabajo. Cuando estaba a escasos metros del portal de su casa dos etarras le dispararon, y murió al poco de llegar al hospital de Basurto. Estaba casado y tenía tres hijos de 20, 10 y 5 años.
Cincuenta años después de sus asesinatos, Vox, que ha llevado a la Cámara en varias ocasiones iniciativas para recordar a las víctimas de ETA, ha impulsado estas proposiciones para que el Congreso manifieste su consideración y su respeto por la memoria de los dos miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, así como su reconocimiento por su servicio a España.
En las iniciativas, el partido de Santiago Abascal denuncia que el desconocimiento de estos y otros muchos asesinatos por parte de la sociedad española «es generalizado, ya que, desde diversos poderes públicos y distintas instancias políticas, especialmente en los últimos años, se ha impulsado una suerte de amnesia colectiva sobre esos crímenes, cuando no directamente un blanqueamiento de los mismos».
Recrimina al Gobierno su ley de Memoria Democrática, con la que, a su juicio, se pretende «imponer una interpretación al gusto de la izquierda y el separatismo sobre el siglo XX español, y en especial sobre la violencia política, sin tener en cuenta el terrorismo», y en la que, como se recoge en un informe de la Fundación Disenso del que se hace eco Vox, los que la han redactado «equiparan fraudulentamente antifranquismo y democracia, como si fueran sinónimos y como si no fuera posible defender un régimen totalitario o autoritario fuera del franquismo».
Recordar a las víctimas, una cuestión de «dignidad nacional»
Así, la formación recalca que toda la actividad de ETA «es absolutamente criminal en sus propósitos y en sus medios». Recuerda, en este sentido, que «la esencia» la banda terrorista estuvo siempre en «el odio exaltado contra España y en el propósito incondicional de destruir su unidad», un odio, apunta, especialmente violento cuando ha ido contra los que, como Andrés Segovia y Fernando Llorente, juraron defender la unidad de España.
También hace hincapié Vox en que ETA no nació contra un régimen concreto, sino «contra España y contra quienes la defienden», y que sus víctimas lo fueron sencillamente por ser españoles y defender un país unido y en paz. Por ello, subraya que no pueden caer en el olvido, «impuesto por intereses políticos», ni ellas ni sus familias: «Es una cuestión de honor y de dignidad nacional».
En sendas iniciativas, el partido de Abascal insta al Gobierno a que impulse la investigación de todos los crímenes de ETA que a día de hoy siguen sin resolver, así como a que haga efectiva la prohibición de todo acto de enaltecimiento público de los miembros de la banda terrorista y de «los principios inspiradores» de la misma. Igualmente, pide que el Ejecutivo promueva las medidas necesarias para que se reconozcan como crímenes de lesa humanidad todos los delitos cometidos por ETA y para que se garantice la «efectiva imprescriptibilidad de todos los delitos de terrorismo».