España después de ETA. El legado de las víctimas

Sigue el acto 'España después de ETA. El legado de las víctimas'

Jornadas de S'ha Acabat y CEU CEFAS

Hablan los que vivieron en primera persona el terror de ETA: «Su proyecto está en las instituciones. Es una ignominia»

S'ha Acabat! y CEU CEFAS organizaron este jueves la segunda edición de unas jornadas dedicadas a reivindicar el legado de las víctimas del terrorismo

S'ha Acabat! y CEU CEFAS organizaron este jueves en la Universidad CEU San Pablo de Madrid la segunda edición de las jornadas 'España después de ETA: el legado de las víctimas' para reivindicar la memoria de las víctimas y defender la verdad frente al blanqueamiento al que se asiste en estos momentos en nuestro país.

Las jornadas contaron con tres mesas redondas. La primera de ellas estuvo conformada por María San Gil y Ana Velasco. Ambas conocen de primera mano el terror que sembró ETA durante cinco décadas especialmente en el País Vasco, pero en toda España. María San Gil presenció el asesinato a manos de la banda terrorista de su compañero de partido, Gregorio Ordoñez, y el padre de Ana Velasco, Jesús Velasco, también fue asesinado por ETA.

«Para legitimar al partido político de ETA lo que se está haciendo es decirnos que ETA ya no mata, que ya no existe, las víctimas tampoco, y eso es una injusticia que no se puede consentir», subrayó Velasco, que denunció que en España «los terroristas tengan alfombra roja en todo» y sean recibidos en el Palacio de la Moncloa, mientras se establece un cordón sanitario contra Vox. «No nos podemos resignar. Hay que denunciarlo constantemente. Es una ignominia», afirmó.

En esa línea se pronunció María San Gil, que recalcó que no querían este final de la banda terrorista, ni pensaron nunca que fuera a terminar así. «Creíamos que la banda terrorista la íbamos a derrotar y al derrotar a ETA deslegitimábamos el proyecto político. Las víctimas del terrorismo son víctimas políticas. Hay un proyecto político por el cual se ha asesinado durante 50 años y ese proyecto político hay que deslegitimarlo. No podemos permitir que quien tiene las manos manchadas de sangre estén en las instituciones dándonos lecciones de democracia», señaló.

Para Velasco la legalización de Bildu cambió la historia de España «radicalmente» y «significó que no derrotamos a ETA». Por ello, la diputada de Vox en la Asamblea de Madrid reclamó que se cumplan las leyes.

También incidió María San Gil en que además de tener claro que no se puede pactar con Bildu y que tendría que estar ilegalizado, el PP y Vox, cuando gobiernen, deben tener claro que el proyecto del PNV «también está deslegitimado» y que hay que decirles muy claramente que «nunca serán socios de gobierno». «El PNV no ha matado pero su fin político era el mismo. Habrá que señalar no solo a los autores materiales del terrorismo, que son Bildu y todos sus secuaces sino también a los partidos nacionalistas que le han hecho el juego y han tolerado desde instituciones que ETA estuviera matando durante 50 años. El PNV no ha hecho nada para derrotar al terrorismo», criticó.

La segunda mesa contó con la participación de Iñaki Arteta y de su hija, Adela Arteta, que hablaron entre otras cosas sobre uno de los documental que este dirigió titulado 'Educar para la memoria' y que recalca la necesidad de que las nuevas generaciones conozcan qué ocurrió hasta hace no mucho en nuestro país.

También participaron en estas jornadas Jorge Múgica y Paula Baena, nietos de víctimas de ETA, e Íñigo de la Fuente, de la asociación juvenil EGO NON, que pusieron el foco también en las nuevas generaciones y en especial en las del País Vasco, ante el preocupante crecimiento de Bildu en las citas electorales. De la Fuente apuntó que si todo sigue en la tendencia en la que se va en la región en 2027 probablemente habrá un lehendakari de Bildu, que podría ser Arnaldo Otegi.

Jorge Múgica, nieto de Fernando Múgica, subrayó que además Bildu «va de cara»: el partido de Otegi fue claro al decir aquello de «presos por presupuestos» y además en las elecciones autonómicas de 2023 llevó a 40 condenados por terrorismo en sus listas. Denunció una estrategia de blanqueamiento institucionalizada y una «desmemoria intencionada». «La educación es fundamental», remarcó. Y Paula Baena, nieta de Jesús Velasco, denunció también que lo que se pretende imponer es el olvido y la tergiversación de la historia, y criticó que se le llame conflicto a lo que ocurrió y se hable de bandos. «ETA mataba para imponer un proyecto político», subrayó. Y recordando una frase de Fernando Savater, que dice que «ETA mataba por algo y ahora estamos en ese algo», apeló a trabajar para que «ese algo no fructifique».

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