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El exministro José Luis Abalos a su llegada al Tribunal SupremoEuropa Press

Ábalos sostiene que no tiene ni dinero ni a dónde ir, y que la petición de cárcel es una decisión «política»: «Estoy alucinando»

La Fiscalía Anticorrupción ha solicitado al instructor del caso PSOE en el Tribunal Supremo (TS), Leopoldo Puente, que envíe al ex ministro de Transportes José Luis Ábalos a prisión provisional al considerar que ahora sí existe riesgo de fuga, ya que se enfrenta a hasta 30 años de cárcel por los presuntos amaños en la adjudicación de contratos públicos para la compra de mascarillas en plena pandemia.

El propio Ábalos, que ha llegado sobre las 9:12 horas con una mochila al Tribunal Supremo, donde le esperaban decenas de periodistas, ha tomado brevemente la palabra al final de la vistilla para asegurar al magistrado que no hay riesgo de que huya. En este sentido, ha enfatizado que no tiene dinero ni a dónde ir.

Por su parte, tras la celebración de la vistilla, el que fuera mano derecha de Pedro Sánchez ha declarado a la Cadena SER que la petición del Ministerio Público es una decisión «política» para «conseguir una declaración colaborativa». De esta forma, ha señalado que es una «profecía autocumplida» ya que el auto de procedimiento abreviado y la petición de la Fiscalía «incrementaron los delitos y las penas para incrementar el riesgo de fuga». Igualmente, en declaraciones a RTVE ha aseverado que está «alucinando» ya que «el auto para esta vista se dictó hace 7 días y se sabía que era para pedir prisión». «Todo para conseguir una declaración colaborativa. Yendo todas las semanas al Congreso. Y en mi casa con arresto domiciliario en la práctica por la presencia permanente de medios», ha añadido Ábalos al ente público sobre la petición del fiscal.

Fueron precisamente Fiscalía y las acusaciones quienes interesaron a Puente que celebrara una vistilla para revisar las medidas cautelares que pesaban contra Ábalos y su ex asesor ministerial, Koldo García: prohibición de salida del país con retirada de pasaporte y comparecencia cada quince días en sede judicial.

A lo largo de las pesquisas, el instructor ha revisado varias veces las medidas vigentes. Hasta este momento, Fiscalía había evitado pedir prisión, mientras que las acusaciones lo han hecho ya varias veces. En las anteriores ocasiones, el magistrado ha seguido la línea marcada por Anticorrupción. Ahora, tendrá que analizar el nuevo escenario. Las fuentes consultadas aseguran que Ábalos está «destrozado».