Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española
El Gobierno se revuelve contra Argüello tras pedir elecciones anticipadas: «El tiempo de los obispos en política se acabó»
Sánchez ha invitado al presidente de la Conferencia Episcopal a «presentarse a las elecciones con la asociación ultraderechista, Abogados Cristianos»
La declaraciones del presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, sobre un adelanto electoral han provocado malestar dentro del Gobierno de Pedro Sánchez. El líder de la iglesia católica en España ha planteado afrontar la situación del Gobierno con una «cuestión de confianza, moción de censura o dar la palabra a los ciudadanos. Es decir, lo que prevé la Constitución».
Ante estas declaraciones, varios cargos del Gobierno han reaccionado, entre ellos Pedro Sánchez, quien ha señalado que «España ha tenido una cuarta opción, respetar la elección electoral aunque no te haya gustado».
«El tiempo en el que los obispos interferían en la política ha acabado en este país. Aunque también le invito al señor Argüello que se puede presentar a las elecciones con la asociación ultraderechista, Abogados Cristianos», ha añadido el líder del Ejecutivo.
Por su parte, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha acusado a Argüello de romper «la neutralidad política de la Iglesia» por pronunciarse «a favor del fin del actual Gobierno», y le ha pedido que respete la democracia y al Ejecutivo.
Bolaños ha lamentado que Argüello «por segunda vez en un corto periodo de tiempo» se pronuncie «a favor del fin del actual Gobierno, rompiendo una vez más la neutralidad política de la Iglesia».
«Le pido expresamente que se abstenga de romper su neutralidad política y actúe con respeto hacia la democracia y el Gobierno. Y en este sentido, le emplazo a abordar los retos a los que se enfrenta la Iglesia y la relación con el Gobierno con ánimo constructivo y respetando todas las sensibilidades que existen en nuestro país», ha afirmado Bolaños.
El ministro ha subrayado que ya en una primera carta el pasado 20 de junio advirtió a Argüello que ese tipo de «pronunciamientos partidistas» del presidente de la Conferencia Episcopal "no son adecuados en un Estado aconfesional.
Bolaños ha reprochado también a Argüello que afirme que sus relaciones con el Ejecutivo hayan estado centradas en «el Valle de los Caídos», obviando que «desde la entrada en vigor de la actual Ley de Memoria Democrática su nombre es Valle de Cuelgamuros».
El ministro ha añadido que de las declaraciones de Argüello «parece deducirse que preferiría que su interlocutor fuesen fuerzas políticas diferentes (Vox y PP), entendiendo que «un Gobierno de la derecha y la extrema derecha sería más comprensivo hacia las posiciones de su organización».
El portavoz del PSOE en el Senado, Juan Espadas, también se ha sumado a las críticas del Gobierno y ha recordado que el cardenal Tarancón, que presidió esta institución en la Transición, dijo en su día que «la Iglesia no debe mezclarse en política, no es cosa suya».
Espadas ha replicado que la separación Iglesia-Estado que marca «nuestra madurez democrática» no puede ser «'el que pueda hacer que haga' tan peligroso de Aznar» y en el que, según ha dicho, parecen incluirse las palabras de Argüello.