El lehendakari, Imanol Pradales, y el presidente del Gobierno en julio, cuando llegaron a un acuerdo inicial sobre estas transferencias
Llega la firma de cinco transferencias de Sánchez al País Vasco tras las amenazas de Aitor Esteban
Tras el acuerdo con ERC, el Ejecutivo pacta también con los nacionalistas vascos a la espera de conectar con Junts
El Gobierno vasco advierte que la comisión de transferencias de este viernes «está en el aire»
El Gobierno central y el Ejecutivo vasco han alcanzado en el último momento un acuerdo para el traspaso al País Vasco de cinco nuevas competencias, entre ellas la gestión de las prestaciones por desempleo. El pacto se ha cerrado un día antes de la celebración de la Comisión Mixta de Transferencias, cuya convocatoria estuvo en el aire hasta este jueves por las discrepancias entre ambos gobiernos, que habían elevado la tensión política entre el PNV y el PSE.
El acuerdo se concretó este miércoles tras varias conversaciones entre el lehendakari, Imanol Pradales, y miembros de su gabinete con varios ministros e incluso con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, según confirmó la portavoz del Ejecutivo vasco, María Ubarretxena, en Vitoria.
La Comisión Mixta de Transferencias se reunirá este viernes a las 10:30 horas en Madrid para formalizar el traspaso de las competencias relativas a las prestaciones por desempleo, prestaciones familiares no contributivas de la Seguridad Social, Salvamento Marítimo, Seguro Escolar y el Centro de Verificación de Maquinaria de Barakaldo.
Desbloqueo del acuerdo y financiación
Ubarretxena explicó que uno de los principales puntos de fricción fue la financiación de las cinco materias a través del Cupo derivado del Concierto Económico, un asunto que ya ha sido resuelto entre las dos haciendas. La portavoz evitó ofrecer más detalles sobre el acuerdo y anunció que se darán a conocer este viernes, una vez se firmen los traspasos. «Todavía no tenemos nada firmado, aunque hay acuerdo», insistió.
El Gobierno vasco ha subrayado que finalmente se respetará el pacto alcanzado el pasado julio en la comisión de cooperación bilateral, una exigencia que ha mantenido durante las últimas semanas ante lo que consideraba un incumplimiento del Ejecutivo central en materia de financiación y en algunos aspectos vinculados a la Seguridad Social.
Las discrepancias habían obligado a aplazar del 29 de diciembre a este viernes la reunión de la Comisión Mixta para dar margen a la negociación. Durante ese tiempo, el Ejecutivo vasco elevó el tono de sus críticas y reclamó a Pedro Sánchez que «pusiera orden en su casa» ante lo que calificaba de trabas por parte de algunos secretarios de Estado.
Tensiones entre PNV y PSE
Las diferencias también se trasladaron al ámbito político, con cruces de declaraciones entre los socios del Gobierno vasco. El presidente del PNV, Aitor Esteban, advirtió este miércoles de que si el Gobierno central no cumplía con los acuerdos «firmados y acordados», la actitud de su partido hacia el Ejecutivo de Sánchez «evidentemente iba a cambiar».
Antes de conocerse el acuerdo, el secretario general del PSE, Eneko Andueza, respondió que si el PNV adoptaba esa postura «la confianza se quebraría» y se abriría «un nuevo escenario» tanto en España como en País Vasco, lo que obligaría a los socialistas vascos a «revisar su relación» con los nacionalistas.
Tras el anuncio del pacto, se espera que estas declaraciones se moderen. Ubarretxena agradeció a sus socios socialistas que «hayan remado en la misma dirección, a favor de la casa vasca».
Una transferencia de gran alcance
De las cinco competencias que se transferirán, la más relevante es la gestión de las prestaciones por desempleo, que supondrá para la administración vasca la gestión de unos 822 millones de euros anuales. El traspaso incluirá las 30 oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) en Euskadi y a 534 trabajadores, aunque el Estado mantendrá la capacidad normativa.
Competencias pendientes
El acuerdo se enmarca en el compromiso adquirido entre PNV y PSOE para completar durante 2025 el desarrollo íntegro del Estatuto de Gernika, incluyendo las competencias aún pendientes. Este objetivo figura tanto en el pacto de investidura de Pedro Sánchez como en el acuerdo programático que sustenta el Gobierno de coalición vasco.
Ubarretxena ha llamado, no obstante, a abordar las futuras transferencias con «seriedad» y sin trabajar «a contrarreloj», advirtiendo de que este no es el modo adecuado de culminar un proceso de tanta relevancia institucional.