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La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, en FiturEduardo Parra / Europa Press

Vox reclamará un cambio de candidata en Extremadura si continúa el bloqueo en la negociación

Abascal considera que «probablemente» es en esta región «donde los dirigentes del PP son más similares a los del PSOE». «Queremos un cambio de rumbo y en estos momentos no está garantizado», sostuvo ayer ante la prensa

Cuando al inicio de la campaña extremeña le preguntaron a Santiago Abascal por el escenario postelectoral, el líder de Vox insinuó que si María Guardiola no era capaz de llegar a un acuerdo con su partido para un cambio de rumbo, «quizá el PP tenga que tomar la decisión de cambiar de candidato», expresó en el diario Hoy. Unas palabras a las que la dirigente autonómica respondió acusando a Abascal de «machismo», y el líder de su formación, Alberto Núñez Feijóo, dando su respaldo total a Guardiola, afirmando que los candidatos del PP «no son marionetas que las movemos con hilos y los decidimos en Madrid sin consultar» en la región. La tensión entre ambos partidos era total. Y quince días después las urnas arrojaron un resultado que les obligaba de nuevo a sentarse.

Ahora, cuando se han paralizado las negociaciones por falta de entendimiento, desde Vox vuelven a poner sobre la mesa la posibilidad de pedir un relevo en el PP extremeño si continúa el bloqueo, como último intento antes de ir a una otra repetición electoral, según trasladan fuentes solventes de Vox. «El problema es Guardiola», señalan. Si bien, la formación de Abascal no descarta en estos momentos el escenario electoral. Esta semana volverán a reunirse.

Tras la sesión constitutiva de la Asamblea el martes, donde se evidenció la falta de entendimiento (el PP se hizo con la Presidencia de la Mesa, aunque solo con los votos de su partido, en segunda votación, y Vox con la secretaría primera con diez votos del PP), su portavoz autonómico, Óscar Fernández, opinó que todo indicaba que los populares quieren ir a elecciones otra vez y acusó a Guardiola de estar metiendo a Extremadura «en un callejón sin salida».

Santiago Abascal y el candidato de Vox en Extremadura, Óscar Fernández (1d), en un mitin en Navalmoral de la MataCarlos Criado / Europa Press

Este jueves, cuando preguntaron a Abascal si había habido algún avance en las negociaciones, respondió que no y reprochó al PP que, según dijo, cuando negocia con otros es «un negociador flojo» pero con Vox «todo son dificultades». «El PP es muy distinto en función del territorio y probablemente en Extremadura es el lugar donde los dirigentes del PP son más similares a los dirigentes del PSOE. Eso dificulta las cosas», afirmó ante la prensa. Manifestó que en estos momentos el cambio de rumbo que quieren «no está garantizado», aunque indicó también que su intención es seguir negociando. En esa idea insistió desde Cataluña Ignacio Garriga, que exigió a Guardiola «garantías» de poder cambiar las cosas, algo que, según él, la dirigente popular no estaría asegurando.

Lo expresaban después de que la presidenta en funciones, a la idea trasladada por Abascal de que la vocación de Vox es gobernar pero no para «vegetar», sino para un cambio de rumbo, replicara que estaba en manos de Vox entrar en el gobierno. «Las urnas han pedido que dialoguemos. Ahora lo que debemos hacer es materializarlo con normalidad y proporcionalidad», escribió en X María Guardiola.

Las citadas fuentes trasladan que esperan que la votación sea antes de las elecciones de Aragón, que se celebran el 8 de febrero. Desde la constitución de la Asamblea, los plazos ya están en marcha. Ahora el presidente de la Cámara tiene un máximo de 15 días para proponer un candidato, y tras el debate de la investidura, que se produciría de nuevo en un plazo de otros 15 días, según el Reglamento y el Estatuto de Autonomía, habría una primera votación (se necesitaría mayoría absoluta) y si no prospera, se votaría de nuevo 48 horas después (se necesitaría en este caso una mayoría simple). Y si en dos meses desde la primera votación el candidato propuesto no fuera elegido, la Asamblea quedaría disuelta y Guardiola tendría que convocar elecciones.