(El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al presidente de China, Xi Jinping
A mediados de abril
Sánchez viajará a China por cuarta vez en tres años en busca de una relación comercial privilegiada que no llega
Sus tres visitas anteriores no han servido para reducir el enorme desequilibrio de la balanza comercial entre ambos países
Los Reyes estuvieron en un viaje de Estado en noviembre
Pedro Sánchez viajará a China a mediados de abril, por cuarta vez en apenas tres años. Así lo ha adelantado la agencia Bloomberg y ha podido confirmar El Debate. El presidente del Gobierno se hará acompañar nuevamente por empresarios.
La última visita de Sánchez al gigante asiático se produjo en abril de 2025 y estuvo envuelta en polémica, puesto que coincidió con el peor momento de la guerra arancelaria entre Donald Trump y Xi Jinping. El presidente norteamericano la consideró un claro alineamiento de España con China y su secretario del Tesoro llegó a sostener que sería, para Sánchez, «como cortarse el cuello».
Después de aquello, los Reyes llevaron a cabo en noviembre de 2025 un viaje de Estado de tres días, coincidiendo con el vigésimo aniversario de la Asociación Estratégica Integral de España y China.
Los Reyes, con el presidente de China, Xi Jinping, y su mujer
El presidente español está decidido a intentar tener una relación privilegiada con el régimen comunista para corregir el enorme desequilibrio de la balanza comercial. En 2024, último ejercicio cerrado, las exportaciones ascendieron a 7.467 millones de euros al año y las importaciones, a 45.174 millones. Pero es que, además, la balanza comercial no ha mejorado desde el primer viaje, que fue en marzo de 2023. Después vinieron los de septiembre de 2024 y abril de 2025.
En 2022, España importó de China por valor de 49.860 millones de euros y exportó 8.048 millones en bienes. En 2023, las importaciones disminuyeron a 44.225 millones, pero también cayeron las exportaciones hasta los 7.505 millones. Y, en 2024, España no solo no recuperó el nivel de exportaciones previo a los viajes de Sánchez, sino que fueron aún menos que en 2023: 7.467 millones en ventas frente a 45.173 millones en compras.
En el viaje de septiembre de 2024, Sánchez intentó mediar en la guerra arancelaria entre la Unión Europea y el gigante asiático por los coches eléctricos chinos, por temor a las represalias de Xi Jinping respecto a las importaciones de carne de cerdo, de enormes consecuencias para la industria cárnica española. Pero no funcionó.
En cada una de las tres visitas anteriores de Sánchez ha planeado la figura de José Luis Rodríguez Zapatero, que mantiene estrechas relaciones con un país donde los negocios se hacen en los despachos políticos del Partido Comunista. El embajador de China en España, Yao Jing, declaró en una entrevista en El Mundo en abril del año pasado, sobre el expresidente: «Goza de nuestro respeto y, además, sigue ocupándose de China. Ha colaborado con think tanks chinos y participa en nuestros foros. Agradecemos su relación estrecha y amistosa con China». Y: «Es un viejo amigo de China y ha contribuido al entendimiento mutuo entre los dos países».