El puerto de Algeciras (Cádiz) es la mayor entrada de cocaína de España
Crónica desde Bruselas
Los motivos por los que España ha arrebatado a Bélgica el título de 'puerta europea de la cocaína sudamericana'
La incautación de esta droga en España sigue disparada, mientras que en Bélgica ha descendido más de un 50 %
En el año 2023, solo por la pequeña franja costera de Bélgica entraron 123 toneladas de cocaína por las 118 que lo hicieron por España. Una cantidad desorbitante en ambos casos, pero mucho más llamativa en Bélgica, puesto que es un país con una superficie 16 veces más pequeña que España y con algo menos de 12 millones de habitantes.
Sin embargo, en los dos últimos años las tornas han cambiado y España ya es la puerta preferida para meter esta droga en el continente europeo. Mientras que en Bélgica la interceptación de cocaína cayó a 44 toneladas, según el servicio de aduanas belga, en España subió a 124 toneladas, según el Observatorio Español de Drogas y Adicciones (OEDA).
El portón de Amberes
En Bélgica, la inmensa mayoría de la droga entra por el puerto de Amberes, el segundo puerto más grande de Europa, solo superado por el cercano puerto de Rotterdam (Holanda). De hecho, sus dimensiones son tales que ocupan buena parte de los 65 kilómetros que el pequeño país centroeuropeo tiene de costa. Su extensión es superior a la ciudad de Barcelona y por sus más de 700 muelles llegaron en 2024 cerca de 385.000 toneladas de mercancía.
Parte del puerto de Amberes, con la Autoridad Portuaria a la derecha
Con todos estos datos, es fácil suponer que no hay dificultad para colar la droga en algún contenedor. De hecho, el Servicio Público Federal de Justicia de Bélgica apartó en 2025 a 300 trabajadores del puerto (casi el 2 % del total) por su relación con las drogas, bien por su consumo, bien porque facilitaban su tráfico.
Entonces, ¿qué ha pasado para que se haya reducido en un 65 % la incautación de cocaína? Según el administrador general de la aduana belga, Kristian Vanderwaeren, este descenso viene motivado principalmente porque en los países de origen de la cocaína se están tomando más en serio su lucha.
Las interceptaciones de cargas de cocaína en puertos sudamericanos y destinadas a Amberes aumentaron en 2024 a 81,4 toneladas, frente a 45 toneladas en 2023.
Las dimensiones del puerto de Amberes es tal que aúna la costa de esta localidad belga y la de Brujas
Y otro motivo fundamental es que los narcotraficantes están cambiando sus hábitos de tráfico de estupefacientes y acumulan menos cantidad en cada envío, de manera que, si hay una aprehensión por parte de la Policía, se incaute menos cantidad.
Y aquí es donde entra el papel de las costas españolas que, lejos de reflejar una disminución de la droga incautada, esta continúa aumentando.
La propia Agencia Europea de Policía, Europol, advirtió la semana pasada de este cambio en el tráfico de drogas. Ahora los grandes transportes se hacen en barcos nodriza hasta alta mar o hasta el continente africano y, desde ahí, se distribuye en embarcaciones más pequeñas, narcolanchas, que corren más y son más difíciles de detectar.
Y claro, si comparamos los 65 kilómetros de costa de Bélgica con los 8.000 kilómetros de costa de España, 5.200 si descontamos los archipiélagos, las opciones para encontrar el lugar escondido e idóneo para introducir la droga aumentan de forma exponencial.
Y es que, según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), en España se encuentran cuatro de los diez puertos europeos donde más cocaína se incautó en 2024.
De hecho, son tres puertos, Algeciras, Barcelona y Vigo, y un cuarto punto que explica esa búsqueda de lugares de la costa más ocultos para introducir la cocaína. Porque ese cuarto punto es Coria del Río, una localidad sevillana de interior pero a orillas del Guadalquivir con un pequeño puerto deportivo y donde en diciembre de 2024 se localizaron más de siete toneladas de cocaína.
Eso sí, en el año 2025, se incrementó el número de toneladas incautadas en el puerto de Amberes hasta las casi 55, según acaba de publicar el servicio de aduanas de Bélgica. De España todavía no hay datos, pero solo con las cifras adelantadas en diciembre por el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández Peñalver, respecto al Plan Especial de Seguridad en el Campo de Gibraltar, solo en Andalucía, y sin haber cerrado el año, la incautación de cocaína superaba las 46 toneladas. Y si a esta cifra sumamos lo que se haya localizado en el resto de la costa española, se demostrará por segundo año consecutivo que España es la nueva puerta europea a la cocaína sudamericana.