El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska (izquierda) habla con el DAO de la Policía Nacional, José Ángel González
Perfil | Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Nacional
José Ángel González, el hombre de confianza de Marlaska forzado a dimitir tras ser investigado por agresión sexual
González Jiménez ya se vio envuelto en la polémica cuando el PP acusó al Gobierno de utilizar un decreto de ayudas para la dana para evitar su jubilación
El terremoto se cernió este martes sobre la vida de José Ángel González Jiménez, director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, cuando el Juzgado de Violencia sobre la Mujer n.º 8 de Madrid admitió a trámite una querella, presentada por una agente del cuerpo, por presunta agresión sexual y que también le atribuye coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos. Menos de dos horas después, González confirmó su dimisión
Más allá de los hechos descritos por la querella, la otra causa que conllevó su adiós fue todas las alarmas que se encendieron en su entorno. Jupol, el sindicato mayoritario de la Policía, había exigido su cese inmediato para preservar la credibilidad del cuerpo, mientras que la oposición política, a través de Ester Muñoz del PP, cuestionó cómo el Gobierno mantuvo a un DAO investigado y criticó la utilización de un decreto de ayudas por la dana para permitir su continuidad tras cumplir 65 años, edad de jubilación obligatoria para los agentes.
González Jiménez, nacido en Aguilar del Río Alhama, La Rioja, en 1959, llegó a la cúspide de la Policía tras una carrera de más de tres décadas marcada por estabilidad y discreción. Se formó en la Academia General Militar, fue destinado a unidades de intervención y durante casi 20 años lideró la VII Unidad de Intervención Policial en Valladolid. Ascendido a comisario en 2002, pasó por la Brigada de Extranjería y Fronteras de Alicante antes de regresar a Valladolid como jefe de Seguridad Ciudadana y, en 2005, asumir la comisaría provincial durante nueve años, recibiendo la Encomienda de la Orden del Mérito Civil.
En 2014 fue nombrado jefe superior de Policía de Melilla, y en 2017 asumió el mismo cargo en Aragón. Solo un año después, en 2018, el ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska lo trasladó a Madrid como DAO, el segundo puesto en la estructura operativa de la Policía. Desde entonces ha estado al frente de comités clave de seguridad nacional, incluidos el Centro de Coordinación Operativa (CECOR) tras la sentencia del procés y el Comité de Gestión Técnica del Coronavirus (CGTC) durante la pandemia, compareciendo con frecuencia en la sala de prensa del Palacio de la Moncloa.
Su nombre volvió a los titulares en 2024, cuando un decreto derivado de las ayudas por las inundaciones de la dana modificó la Ley de Régimen de Personal de la Policía para permitir que González, a punto de cumplir 65 años, pudiera continuar como DAO. La oposición lo calificó de «escándalo» y criticó el uso del decreto como instrumento para prolongar su mandato, mientras que sectores internos del cuerpo cuestionaron que la medida creara un agravio comparativo con otros comisarios.
Conocido en el cuerpo como Jota, González Jiménez se había labrado una reputación de hombre discreto y estable, manteniéndose al margen de conflictos internos y sin grandes reformas, pero garantizando que la Policía funcionara con normalidad incluso tras crisis como la del caso Villarejo. Ahora, sin embargo, tras su renuncia y el escrutinio judicial y mediático, su salida vuelve a salpicar a una institución que ya ha sufrido casos similares en los últimos meses. Su futuro laboral parece finiquitado, pero su futuro judicial dependerá de cómo evolucione la investigación que ahora tiene pendiente ante los tribunales.