Koldo, al juez Puente: «Le pido que entienda, señoría, que no me voy a ir a ninguna parte»
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Koldo al juez Puente: «Le pido que entienda, señoría, que no me voy a ir a ninguna parte»
El ex asesor ministerial de José Luis Ábalos aseguró, de manera escueta y con voz temblorosa, que no tenía intención de fugarse, ante las peticiones de prisión provisional de las acusaciones del 'caso PSOE'
Buscando la empatía del instructor del 'caso PSOE', el juez Leopoldo Puente, tras el rifirrafe que había mantenido con su abogada, en la vista que se celebró, en noviembre del pasado año, para decidir sobre su entrada en prisión provisional. Koldo García Izaguirre se dirigió al magistrado Puente con la voz temblorosa, paradójicamente, en defensa de su representante jurídica, Leticia de la Hoz: «Mmmmm. Bueno... le pido que entienda un poco que todos tenemos derecho a aprender día a día y poco a poco».
«Usted sostiene que no hay ningún riesgo de fuga, señora letrada. ¿Cree que no entiendo lo que significa?. No es necesario que lo repita usted cuatro veces . A la primera vez ya entiendo lo que usted quiere decir. Soy una persona normal. Entiendo a la primera lo que usted quiere decir. Continúe, por favor, pero termine su informe», reprendía el magistrado a la abogada del ex socialista, ante su insistencia por evitar la medida cautelar de privación de libertad que, entonces, todavía se discutía para él.
«Creo que he respondido a todos los argumentos tanto del Ministerio Fiscal como de la acusación popular sobre por qué no hay riesgo de fuga. Mantengo y sostengo que no hay riesgo de fuga», se esforzaba la abogada, «y estoy segura de que usted, Excelentísimo Señor, sabe que es así», concluía De la Hoz.
Acto seguido, el magistrado Puente le ofrecía a Koldo la posibilidad un último turno de palabra para añadir «algo más que no haya dicho su abogada».
«Lo único que puedo decir señor juez, señor, Señoría... es que no me voy a ir a ninguna parte», aseguraba Koldo con la voz entrecortada. «¿Alguna cosa más?», insistía el instructor. «No, Señoría», negaba Koldo que, pocos minutos después, saldría escoltado en un furgón policial camino de la madrileña cárcel de Soto del Real, acompañado por su ex jefe José Luis Ábalos, imputado en la misma causa.