El ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, en la comisión de investigación del Senado sobre el 'caso PSOE'
Comisión de Investigación del Senado
Zapatero admite que compartió un vuelo de hora y cuarto con Aldama «en un avión del Gobierno de Venezuela»
El ex presidente socialista ha afirmado tener una «gran relación» con la actual presidenta interina del país caribeño, Delcy Rodríguez, pero niega haber tenido nada que ver con su viaje al aeropuerto de Barajas del 20 de enero de 2020, pese a que «hablaba con ella todas las semanas»
Una «buena relación con Delcy Rodríguez», la que fuera lugarteniente del régimen chavista de Nicolás Maduro, actual presidenta interina de Venezuela; una reunión con el ex ministro de Transportes José Luis Ábalos, después de materializarse el rescate de la aerolínea Plus Ultra; y, un vuelo de hora y cuarto con el principal comisionista de la trama de corrupción que salpica al Gobierno de Pedro Sánchez y al PSOE, el empresario Víctor de Aldama, «en un avión» oficial del Ejecutivo venezolano, durante hora y cuarto. El ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha ido confirmando, a medida que avanza su comparecencia de este lunes en el Senado, la mayoría de las investigaciones periodísticas que se han publicado sobre él, en los últimos meses.
El que fuera líder del Ejecutivo socialista, entre los años 2004 y 2011, se ha sentado en sede parlamentaria, citado en el marco de la Comisión de Investigación abierta por la Cámara Alta, bajo la sospecha de haber intervenido en el «dudoso rescate» de la aerolínea Plus Ultra. Un caso del que Zapatero ha querido desvincularse, pero en el que no ha podido negar algunas de las evidencias que le sitúan en los márgenes de la operación pública. Entre ellas, que se reunión con el propio Ábalos después de que se inyectase la ayuda pública a la compañía aérea. Aunque, a reglón seguido, se ha referido a un tuit del ex ministro, fechado el pasado 10 de julio, para desmentir que presionase, en modo alguno, para lograrlo.
«¿Para qué sirve Plus Ultra?», le han preguntado. «Tengo cero conocimiento de Plus Ultra», ha contestado. A lo que, su interlocutor repreguntaba: «¿Pero no hizo usted informes sobre Plus Ultra?». «Yo hacía informes para Análisis Relevante», ha insistido Zapatero.
Si bien, a lo largo de sus intervenciones ha quedado claro que, en dichos dictámenes, «tenía una participación importante Sergio Sánchez», ex alto cargo del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) que era propietario del 25% de la empresa que pagó tanto al ex presidente como a sus hijas y que, en la actualidad, de la mano del Gobierno de Sánchez, se ha situado como directivo en Telefónica.
Así las cosas, el socialista ha asegurado que fue idea de Julio Martínez Martínez -el empresario detenido por sus vínculos con la empresa de aviación, que tres días antes se reunió con él en un monte de El Pardo (Madrid), en una zona de acceso restringido- montar la empresa Análisis Relevante, que montaron juntos y que, a su vez, fue la sociedad que pagó al propio Zapatero como «consultor» tras el polémico rescate. Un trabajo por el que llegó a percibir un total de 70.000 euros brutos que facturó en régimen de autónomos.
De hecho, el ex presidente Zapatero también ha admitido que él mismo fue quien recomendó a Martínez que desde dicha compañía contratase, a su vez, a la agencia de marketing de sus dos hijas, Whatthefav. Y que, todo ello, fue el resultado del «acuerdo» que ambos alcanzaron.
Los estrechos vínculos con Venezuela
José Luis Rodríguez Zapatero no ha podido eludir, desde varios frentes, y en varias ocasiones, sus estrechos vínculos con el depuesto régimen de Venezuela. Hasta el punto que ha asegurado mantener «una estrecha relación con Delcy Rodríguez», la que fuera número dos del detenido Nicolás Maduro y que, en la actualidad y bajo la supervisión de EE.UU., ejerce como presidenta interina del país caribeño. Pese a ello, y a que «habla todas las semanas con ella», curiosamente, no tuvo nada que ver, ni siquiera conocimiento, asegura, del viaje que la llevó a pisar suelo español, pese a los embargos impuestos por la Unión Europea (UE), el 20 de enero de 2020. En el escándalo, todavía no aclarado, de las maletas.
Lo que sí ha quedado acreditado es que Zapatero facilitó una reunión entre Maduro y el empresario Javier Hidalgo, CEO de Globalia, a su vez matriz de la aerolínea Air Europa, para recuperar la deuda que mantenía Venezuela con la compañía española. Un detalle más de los intercambios de contactos, pero también de recursos, aeroportuarios, que aproximan al ex presidente española al régimen bolivariano.
Zapatero no sólo ha reconocido haber tenido un encuentro de hora y cuarto con el comisionista Aldama, como este último había desvelado, en «un avión del Gobierno de Venezuela»; sino que, además, llegó a usar el Falcon de la Petrolera Estatal Venezolana (PDVSA) para viajar de regreso a España: «Es posible que me hayan traído alguna vez desde Caracas», ha reconocido el ex presidente.
Cabe recordar que PDVSA fue, presuntamente, según han apuntado distintas fuentes, la palanca empleada por el chavismo para financiar, irregularmente, a formaciones de izquierda y extrema izquierda en toda Europa. En concreto, en nuestro país, a Podemos e, incluso, a la Internacional Socialista que, hoy por hoy, preside Sánchez. Si bien dichas afirmaciones no ha podido ser acreditadas, hasta la fecha, fueron una de las bazas utilizadas por Hugo Armando 'el Pollo' Carvajal, ex jefe militar de la Inteligencia en Venezuela, para evitar su extradición a EE.UU., donde actualmente colabora con la Fiscalía, acusado de delitos de narcotráfico, por sus vínculos con el cartel de los Soles.
El nombre de El Pollo ha causado algún que otro quebradero de cabeza al propio Zapatero que, a lo largo de su intervención en el Senado, ha llegado a reconocer que llamó al entonces presidente de la Audiencia Nacional -José Ramón Navarro, señalado por haber revelado a Ábalos la absolución del ex jefe de los Mossos durante el procés, José Luis Trapero, antes de que fuese oficial- para interesarse por la acusaciones del ex militar chavista en las que le atribuía la propiedad de una mina de oro en la cuenca del Orinoco.