El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a su llegada a la reunión en Bruselas
Marlaska dice que «estamos capacitados» para acoger una ola migratoria de Irán que Europa no ve
La Unión Europea se mantiene vigilante, pero asegura que no ha detectado desplazamiento de personas a las rutas europeas
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha afirmado este jueves en Bruselas que la Unión Europea cuenta con «medios y capacidades» para «proteger a aquellos que necesiten protección» ante una hipotética ola migratoria que afecte a Europa por la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán.
Este jueves, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), en su balance provisional, ha cifrado en 275.000 los desplazados internos en algunos de los países que han recibido mayor número de ataques, como Irán, Líbano, Afganistán y Pakistán. Por el momento, el desplazamiento se está produciendo de una región a otra dentro de los propios territorios.
Lo cierto es que, aunque la Unión Europea se mantiene atenta, desde el comienzo del conflicto ha mantenido que hasta el momento no se ha detectado ningún movimiento migratorio que pueda hacer suponer que vayan a llegar a Europa flujos de personas huyendo de los misiles.
«Tenemos los medios, las capacidades y sobre todo la voluntad manifiesta de proteger a aquellos que necesiten la protección. En ese caso, no existiría ningún problema porque ya hemos afrontado otras crisis parecidas», ha dicho Grande-Marlaska a su llegada al Consejo de ministros de Interior de la Unión Europea.
El titular de Interior ha aseverado en este sentido que «toda situación de inestabilidad manifiesta y complicada» como la que tiene lugar en Oriente Medio «genera una problemática diversa» y ha puesto como ejemplo las consecuencias del conflicto en Siria en 2015 o la agresión de Rusia a Ucrania hace cuatro años.
La guerra desatada en Siria provocó el trasladado de millones de personas que huían hacia la ruta europea que va hacia Grecia pasando por Turquía. Además, Europa acogió a cerca de seis millones de ucranianos tras la devastación desatada por el intento de invasión por parte de Rusia. La mayor parte huyó por Polonia y se instalaron principalmente en Alemania y la República Checa, aunque también varios cientos de miles llegaron a España.