La candidata a la Presidencia de la Junta de Extremadura, María Guardiola, pronuncia su discurso de investidura
Vox se mantendrá en su 'no' en la segunda votación de investidura de Guardiola
Este viernes a las 14:00 se celebra el Pleno en la Asamblea. En esta ocasión se necesitaba mayoría simple, y bastaba solo la abstención de los de Abascal, aunque habían descartado ya esta opción
No habrá cambios mañana, puesto que sigue sin haber acuerdo. Vox votará 'no' también en la segunda oportunidad que tenía María Guardiola esta semana para ser investida presidenta de Extremadura, como hizo el martes. «Mañana no va a ser», ya habían apuntado fuentes del partido a El Debate. Y esta noche fuentes del PP han confirmado que Vox les trasladó ya la decisión tomada de que votarían en contra.
Según han informado los populares, a primera hora la formación de Santiago Abascal se lo hizo saber «y no dejó lugar a dudas a ninguna otra posibilidad. «El 'no' lleva días decidido y probablemente no guarde relación con las conversaciones mantenidas en Extremadura, sino que obedezca a factores externos», sostienen en Génova, que critican a Vox por «unir sus votos» al PSOE y confían en que «recapacite».
Vox ya había descartado la abstención como opción. «Aquí no hay medias tintas: será un sí o un no», advirtió Óscar Fernández, el portavoz autonómico, durante su intervención en el Pleno del martes. Ya el propio Abascal había insinuado que veía difícil llegar a un acuerdo de «última hora» y consideraba que no había que «precipitarse». La realidad es que si resulta fallida esta segunda votación, se abre un plazo de dos meses todavía para tratar de llegar a un acuerdo, y en caso contrario, se convocan elecciones de nuevo.
Ignacio Garriga manifestó el martes que su portavoz en Extremadura había dejado muy claro «el camino que hay que recorrer para que haya un Gobierno regional». «Determinar la hoja de ruta del cambio político (ha concretado algunas medidas), el presupuesto para impulsarlo y las garantías para que se cumpla lo acordado. No volveremos a dejar que nos engañen», expresó.
En su discurso de investidura, María Guardiola apeló a la «responsabilidad» de Vox para salir del bloqueo y dar estabilidad a la región. E incluyó en el mismo una serie de medidas que se interpretaron como un acercamiento a los posicionamientos del partido de Abascal, en lo que se refiere a las críticas al Pacto Verde, las rebajas fiscales, el apoyo a la familia o un rechazo al reparto de la inmigración «por decreto», en un discurso que Vox vio «interesante pero insuficiente» todavía como para cerrar un acuerdo. La candidata del PP y presidenta en funciones afirmó que PP y Vox no son incompatibles ni hay entre ellos «un muro».
Esta investidura fallida se produce en el ecuador de la campaña para las elecciones de Castilla y León, donde PP y Vox a partir del 15 de marzo podrían volver a tener que sentarse a hablar y llegar a un acuerdo, como en 2022. También en un contexto de negociaciones también en Aragón. En esta región las Cortes se constituyeron el martes y tampoco hubo acuerdo de ningún tipo entre ambos exsocios de gobierno: la Presidencia de la Cámara recayó en en los populares, solo con sus votos. Y por el momento tampoco han trascendido avances.