El ministro de Asuntos Exteriores José Manuel Albares
Albares traslada a su homólogo egipcio su condena por los cánticos «racistas» en el partido de España
El ministro de Exteriores ha destacado que «no representan al conjunto de la sociedad española ni los valores del deporte»
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha trasladado a su homólogo de Egipto, Badr Abdelaty, su condena por los cánticos «racistas» registrados durante el partido amistoso entre España y Egipto celebrado en Barcelona el pasado martes, al considerar que «no representan al conjunto de la sociedad española ni los valores del deporte».
Así lo ha señalado este domingo el propio ministro en un mensaje publicado en la red social X, en el que ha destacado que España es «un país tolerante y plural, que rechaza el racismo y la violencia».
«Le he trasladado mi condena por los cánticos racistas en el partido entre España y Egipto, que no representan al conjunto de la sociedad española ni los valores del deporte. España es un país tolerante y plural, que rechaza el racismo y la violencia», ha publicado Albares.
El partido amistoso entre España y Egipto, disputado el pasado martes en el RCDE Stadium de Cornellá-El Prat (Barcelona) ante 35.895 espectadores, dejó episodios de mal comportamiento en la grada, con cánticos de carácter racista y religioso y abucheos al himno del combinado africano.
Desde una zona del fondo de Cornellà donde habitualmente se sitúa la denominada 'La Curva' del RCD Espanyol, se entonó en reiteradas ocasiones, a partir del minuto 20, el cántico «Musulmán el que no bote», en una conducta ofensiva que empañó el ambiente festivo que se vivía en el recinto.
Además, durante los prolegómenos del encuentro, parte del público silbó el himno de Egipto, mientras que también se escucharon insultos dirigidos al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por parte de un grupo reducido de aficionados.
Por su parte, en su conversación, Albares ha agradecido a su homólogo los esfuerzos de mediación egipcios para intentar poner fin a la guerra de Irán y abordado igualmente «la crítica situación en Gaza, Cisjordania y Líbano». En términos generales, ambos diplomáticos han examinado «las consecuencias en el Mediterráneo y globales» del conflicto desatado el 28 de febrero con los ataques conjuntos de EEUU e Israel contra Teherán y la réplica iraní.