El diputado de Vox José María Sánchez tras discutir con el vicepresidente de la cámara, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis
El PP pide incluir que ERC llamó asesino al diputado de Vox en el texto que condena el acto y el PSOE se niega
Los 'populares' han pedido añadir cuatro modificaciones a la declaración institucional elaborada por los socialistas, pero desde la formación de Pedro Sánchez han rechazado aceptarlas
El PSOE quería leer el documento en el Pleno de este miércoles
El PSOE ha elaborado una declaración institucional para condenar el acto de ayer en el Congreso del diputado de Vox José María Sánchez García, que se subió al estrado y se encaró con el vicepresidente primero de la Cámara, el socialista Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, después de haber sido insultado ERC.
Así las cosas, el PP ha pedido a los socialistas incluir cuatro modificaciones en el escrito del partido encabezado por Pedro Sánchez –como que el dirigente de fue llamado «asesino» por parte de un diputado de ERC– pero, el PSOE se ha negado a añadir estos cambios.
Además, los 'populares' han solicitado agregar que «hay muchas actitudes de otros grupos parlamentarios que son igualmente condenables: gritos, insultos, gestos, etc. no siendo reprobados habitualmente por la presidencia de la Cámara».
Mientras que el documento del PSOE habla solo de soberanía, desde el PP querían agregar que dijera «nacional». «De mismo modo, exigimos a la presidencia de esta Cámara que deje de bloquear leyes, práctica que ya cuenta con el rechazo del Tribunal Constitucional», aseguraba también la propuesta de la formación que encabeza Alberto Núñez Feijóo.
El PSOE quería leer el escrito en el Pleno del Congreso de este miércoles, pero como el PP no ha aceptado sus añadidos, han criticado a los 'populares' argumentando que se han rechazado firmar la declaración.
Declaración institucional propuesta por el PSOE. En negrita las modificaciones que pedía el PP
Posteriormente, subió a la tribuna presidencial para increpar a una letrada de la Cámara, lo que motivó un segundo llamamiento al orden.
Minutos después, volvió a levantarse de su escaño y, mientras otro diputado iniciaba su intervención, regresó a la misma tribuna y se dirigió con gestos intimidatorios a la Presidencia, lo que obligó a interrumpir el Pleno.
Ante esta grave falta disciplinaria, fue llamado al orden por tercera vez y expulsado de la sesión, en aplicación del artículo 104 del Reglamento del Congreso.
Lo ocurrido no es una anécdota. Hay muchas actitudes de otros grupos parlamentarios que son igualmente condenables: gritos, insultos, gestos, etc. no siendo reprobados habitualmente por la presidencia de la Cámara. Es una forma de hacer política basada en el ruido, en la intimidación y en el desprecio a las normas básicas de la convivencia democrática.
Encararse físicamente con los servicios jurídicos de la Cámara y desoír reiteradamente a la Presidencia vulnera el Reglamento. Pero hacerlo desde la propia tribuna presidencial, a escasos centímetros del presidente, atenta, además, contra la dignidad de esta institución.
El Congreso no es un espectáculo; no es un plató de televisión ni un ring. Es la sede de la soberanía NACIONAL y merece respeto.
De mismo modo, exigimos a la presidencia de esta Cámara que deje de bloquear leyes, práctica que ya cuenta con el rechazo del Tribunal Constitucional.
Por eso, rechazamos firmemente lo sucedido y exigimos que no vuelva a repetirse.
La democracia no es gritar más. Es respetar más.
Frente a quienes intentan degradar esta institución, la Cámara se reafirma en su compromiso con el respeto, la convivencia y la ejemplaridad que la ciudadanía merece.