Pedro Sánchez junto al primer ministro chino, Li Qiang
El récord del presidente
Sánchez patea el tablero de la UE tres veces en solo horas: regularización, China y ataques a un juez
Sus ministros acosaban a Peinado, su Gobierno aprobaba el «papeles para todos» y él mismo firmaba un Diálogo Estratégico con Xi Jinping a la vez que presumía de que España es «profundamente europeísta»
El presidente del Gobierno ha pegado una triple patada al tablero de la UE en apenas horas. Y además lo ha hecho sin vacilar y mientras presumía de que España es «un país profundamente europeísta», como afirmó este martes en una comparecencia desde Pekín tras ser agasajados él y su mujer por Xi Jinping con un banquete en su honor.
La regularización extraordinaria de inmigrantes decretada de manera unilateral por el Ejecutivo, la creación de un Diálogo Estratégico con China al margen de Bruselas -así lo han bautizado ambas partes- y el ataque furibundo del Gobierno a un juez de instrucción van en sentido opuesto a las normas del club de los Veintisiete. Precisamente el día en que Sánchez se felicitaba de que Europa hubiese ganado con la derrota de Viktor Orban en las elecciones de Hungría.
La regularización masiva
El Consejo de Ministros aprobó ayer definitivamente el real decreto para la regularización masiva de más de medio millón de inmigrantes, tras dar marcha atrás con el certificado de carencia de antecedentes penales, como había sugerido el Consejo de Estado en su dictamen. Es una decisión unilateral que no solo contradice la tónica común en Europa, sino que además ha levantado ampollas en Bruselas, por el efecto llamada que pudiera provocar y porque las instituciones europeas temen que parte de los regularizados acaben saltando a otros países del espacio Schengen.
El comisario europeo de Migraciones, Magnus Brunner, desveló hace unos días que la Comisión Europea no había recibido «ninguna comunicación oficial» acerca de este proceso por parte del Gobierno de España, y avisó de que si un inmigrante con permiso de residencia en España es descubierto en otro país de la UE será devuelto. Horas antes de la aprobación del real decreto, Brunner lanzó otra carga de profundidad contra la regularización de Sánchez: «Las decisiones de los Estados miembros, en un espacio sin fronteras interiores, pueden tener consecuencias para otros Estados miembros y para la Unión en su conjunto», advirtió.
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones reconoce que no tiene estimaciones de cuántos inmigrantes obtendrán permiso de residencia (algunas informaciones hablan de 500.000, pero otras de hasta 800.000), ni cuántos aproximadamente tienen trabajo, ni en qué sectores, ni cuántas personas pueden quedarse fuera. Fuentes del departamento de Elma Saiz señalan que se basan, básicamente, en la experiencia de procesos anteriores. Y que están preparados para lo que venga e irán «monitorizando» una vez que arranque formalmente la regularización, este jueves. «Pantalla a pantalla», añaden.
Los acuerdos bilaterales con China
Además, Sánchez cerró este martes una veintena de acuerdos con China comerciales y de otra índole, y lo hizo al margen de la UE, que mantiene una relación no precisamente sencilla con el régimen de Xi Jinping. El presidente español y su equipo siempre argumentan que España no actúa al margen de sus socios, sino que precisamente pretende facilitar la interlocución entre el Viejo Continente y el gigante asiático, desempeñar «un papel activo y constructivo», en palabras de Sánchez, dadas las sempiternas polémicas con los aranceles entre ambas partes. Ya antes del viaje, la Moncloa quiso dejar claro que Bruselas estaba al tanto de la visita del presidente español, porque no era ningún secreto.
La delegación española frente a la china
El propio presidente se encargó este martes de anunciar los acuerdos y de felicitarse por ello en su rueda de prensa desde Pekín. Algunos son para impulsar las exportaciones, otros para proteger las denominaciones de origen españolas y los hay para favorecer las inversiones de capital chino en España. En este cuarto viaje, ambos países han creado lo que han venido en llamar un Diálogo Estratégico permanente que, según el Ejecutivo, «reforzará la interlocución política entre los dos países al más alto nivel». Desde el Gobierno quieren remarcar que esa figura también existe con otros países de la UE.
Los ataques al juez Peinado
Mientras Sánchez rehusaba entrar a valorar el procesamiento de su mujer y la instrucción de Peinado desde China, desde la sala de prensa de la Moncloa los ministros Félix Bolaños, Elma Saiz y Óscar Puente no tenían el más mínimo recato. Entre los tres, y especialmente entre los responsables de Justicia y de Transportes, acusaron al magistrado de redactar un auto sin pies ni cabeza, de no ser imparcial ni parecerlo siquiera, de perseguir a la mujer del presidente, de practicar contra ella una investigación prospectiva… y al Consejo General del Poder Judicial, de estar tardando demasiado en resolver las quejas que el propio Bolaños presentó contra el juez en junio del año pasado.
Ya son varias las ocasiones en las que la Comisión Europea ha reprendido al Gobierno de Sánchez por sus ataques a los jueces. Antes por la ley de amnistía y, desde hace dos años, por las investigaciones judiciales sobre el entorno del presidente. O por la reforma judicial de las llamadas leyes Bolaños, empantanadas en el Congreso por falta de mayoría.
La Comisión se ha pronunciado a veces motu proprio y, otras, a instancias del PP, de Vox o de asociaciones de jueces que han expresado su preocupación en Bruselas. La última vez fue hace apenas dos meses, cuando la Asociación Profesional de la Magistratura alertó a la CE del «deterioro» de las garantías del Estado de Derecho en España, en una reunión preparatoria del Informe sobre el Estado de Derecho 2026.