José Luis Ábalos y Koldo García durante la sesión de este martes
Un intento fallido
El PSOE no logra esconder sus casos de corrupción bajo la Kitchen ni conectarla con Feijóo
El juicio a la cúpula del Ministerio del Interior de Rajoy no está sirviendo a los socialistas para amortiguar el impacto del caso mascarillas ni el final de la instrucción del caso Begoña
La portavoz del Gobierno exigió este martes a Alberto Núñez Feijóo explicaciones por el caso Kitchen y criticó su silencio tras la declaración judicial del extesorero del PP, Luis Bárcenas. «¿Qué tiene que decir el señor Feijóo?», «¿qué va a hacer?, ¿va a expulsar a Rajoy?», preguntó. Elma Saiz lo hizo desde la sala de prensa de la Moncloa, retando incluso al líder del PP a expulsar a Mariano Rajoy. Y lo hizo justo cuando se cumplían dos semanas desde el inicio del juicio del caso mascarillas, dos semanas sin que Pedro Sánchez haya pronunciado aún una sola palabra al respecto de un proceso que tiene sentado en el banquillo a su exsecretario de Organización y exministro de Transportes.
El presidente ha comparecido dos veces desde entonces, una en Pekín y otra en Barcelona, y en ninguna de las ocasiones sacó el tema ni se lo sacaron. Sí el procesamiento de su mujer, aunque solo para vaticinar que el tiempo pondrá «todo y a todos en su sitio». Fue antes de que la acusación popular, ejercida por la asociación Hazte Oír, pidiese 24 años de prisión para Begoña Gómez por los cuatro delitos de los que el juez Juan Carlos Peinado asegura haber hallado indicios.
Los socialistas llevan dos semanas intentando arrojar la Kitchen contra la actual dirección del PP y contra Feijóo en particular, pero con un éxito más que limitado, a pesar del despliegue de sus terminales mediáticas -en especial, TVE- y de dirigentes del Ejecutivo y del partido. Este mismo martes, en el Senado, el ministro Félix Bolaños la calificó como «la trama criminal más grave de la historia de nuestra democracia»; a la vez que defendía nuevamente su derecho a criticar la instrucción de Peinado.
Luis Bárcenas, el lunes entrando en el Tribunal Supremo
Ni siquiera con el testimonio de Bárcenas les ha funcionado hasta el momento. El extesorero se dijo el lunes convencido de que la operación de espionaje empezó en el PP, no en el Ministerio del Interior, pero ni aportó pruebas ni en el juicio se juzga a nadie del partido. Ahora esperan con impaciencia la declaración de Rajoy y de quien fuera su secretaria general en el partido, María Dolores de Cospedal, este jueves. El presidente nunca ha estado imputado en este caso. Su ex número dos sí, pero fue desimputada por el juez Manuel García-Castellón por falta de indicios.
El PSOE está buscando la conexión del PP de Feijóo con la Kitchen hasta debajo de las piedras, para amortiguar el impacto del final de la instrucción del caso Begoña y del primer juicio contra la corrupción del sanchismo, que además de a Ábalos también sienta en el banquillo a Koldo García y a Víctor de Aldama. Este martes el CEO de Globalia, matriz de Air Europa, Javier Hidalgo, confirmó que Aldama era un «canal de comunicación» con el Ejecutivo. Y no solo con Transportes, sino con «distintos ministerios». Y el exjefe de Gabinete de la exministra de Industria, Reyes Maroto, reconoció que cerró una cita con el comisionista y «otra persona» en Industria para solicitar una subvención, según Juan Ignacio Díaz Bidart.
En paralelo, el PSOE envió un mensaje a la prensa en el que señalaba: «No son otros. Son los mismos». Y situaba a la actual portavoz del PP, Ester Muñoz, en el Gabinete de Javier Arenas y al actual secretario general de la formación, Miguel Tellado, en el Comité Ejecutivo de Rajoy. «Los mismos que estuvieron entonces están ahora, en diferentes responsabilidades, cambiando de puestos y de sitios, pero, en definitiva: son los mismos», según el PSOE.
Los socialistas han venido en llamarlo «el Watergate del PP». «El silencio ya no es una opción para Alberto Núñez Feijóo. No hay peros que valgan, tiene que aclarar qué posición mantiene ante unos hechos que afectan directamente a la dirección del PP y a su forma de actuar durante años», insisten. En palabras de la actual secretaria de Organización, heredera de Ábalos y de Santos Cerdán: «¿Feijóo no tiene nada que decir? ¿O va a seguir dando lecciones a los que no tenemos nada que esconder?», escribió Rebeca Torró en X.
Este miércoles, Sánchez se enfrenta a su primera sesión de control en el Congreso tras el inicio del juicio de las mascarillas y el procesamiento de su mujer, puesto que faltó a la de la semana pasada por encontrarse de viaje en China. A ver si el presidente responde sobre ello o echa balones hacia la Kitchen, como su ministro de Justicia. A quien, hace unos días, la diputada del PP Cayetana Álvarez de Toledo le espetó en una comisión del Congreso: «Si Alberto Núñez Feijóo es responsable de Kitchen, ustedes lo son de la cal viva. Y ahora se lo explica a Mertxe Aizpurua, esa insigne defensora de los derechos humanos», en referencia a la portavoz de Bildu en el Congreso.