La reunión de seguimiento de este miércoles en la Moncloa, presidida por Sánchez
El tutelaje del PSOE
Moncloa toma las riendas de la crisis del hantavirus ante las dudas sobre Mónica García
A la ministra de Sanidad le ha pillado la situación en el peor momento, con la huelga de médicos enquistada y el PSOE molesto con que haya anunciado ahora su vuelta a la política madrileña
La pandemia del coronavirus pilló a Mónica García en la UCI del Hospital 12 de Octubre, donde trabajaba como anestesista a la vez que era diputada de Más Madrid en la Asamblea de Madrid. Aunque dos meses después de su estallido se rompió el codo y estuvo de baja hasta diciembre de 2020.
Esta vez, la crisis del hantavirus ha pillado a García como ministra de Sanidad. Pero, sobre todo, la ha pillado en su peor momento: con una huelga de médicos que ha sido incapaz de solventar en diez largos meses de conflicto laboral y a la que ha terminado por responder huyendo. Porque así se han tomado en el PSOE su anuncio de que volverá a la Comunidad de Madrid para enfrentarse a Isabel Díaz Ayuso en las elecciones de mayo de 2026, como una huida. Un movimiento que, además, ha desencadenado una guerra civil en Más Madrid entre sus partidarios y los de Emilio Delgado, ventilada en los medios de comunicación.
La gestión de García en estos primeros días de confusión, agravada por la irrupción en escena de Fernando Simón, ya está siendo controvertida. La ministra compareció finalmente este miércoles en la Moncloa junto al también ministro Fernando Grande-Marlaska, habiendo permanecido ausente los dos días anteriores. Ni siquiera dio ella la noticia, el martes por la tarde, de que el presidente de la OMS había solicitado formalmente a Pedro Sánchez el desembarco del crucero en Canarias.
En esa comparecencia, García desmintió al presidente de Canarias, Fernando Clavijo, que había denunciado en varios medios que la ministra de Sanidad no le devolvía las llamadas ni le estaba informando de la evolución de la situación. Según la versión de ella, ha estado en contacto con el presidente canario todo el tiempo, «como no puede ser de otra manera», remachó.
La Moncloa decidió el martes tomar las riendas de la situación y canalizar la información del Gobierno. Además de convocar el miércoles una reunión presidida por Pedro Sánchez con la presencia de García y Grande-Marlaska, además de los también ministros José Manuel Albares, Óscar Puente y Ángel Víctor Torres. Estos dos, por vía telemática.
En su comparecencia, la titular de Sanidad sostuvo que el Gobierno de España ha asistido a «muchas emergencias» y que por tanto tiene «claro» lo que hay que hacer: «Trabajar de la mano de la evidencia científica e informar a la ciudadanía», afirmó. De nuevo fue la Secretaría de Estado de Comunicación la que, por la tarde, envió la información actualizada. Y el ministro de Política Territorial —también del PSOE—, quien se encargó de contactar con los presidentes autonómicos de las comunidades con ciudadanos a bordo: Madrid, Cataluña, Asturias, Castilla y León, Galicia y Comunidad Valenciana.
En paralelo, el PP pidió este miércoles al Ejecutivo que aparte a García de la gestión del hantavirus. «No confiamos en la capacidad de gestión de la ministra para resolver esta cuestión», señaló abiertamente el vicesecretario de Política Autonómica, Municipal y Análisis Electoral del PP, Elías Bendodo.
La auctoritas de Mónica García al frente del Ministerio de Sanidad ya venía muy cuestionada por la huelga de médicos contra el Estatuto Marco, que sigue provocando cancelaciones de consultas, retrasos de cirugías y aplazamientos de tratamientos. Hace unos días, los sindicatos solicitaron al presidente que tome él las riendas de la negociación y deje al margen a la ministra, en cuya capacidad de llegar a acuerdos ya no confían. Entre otras cosas, porque los ha acusado de estar «alineados con la derecha».