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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y el ministro de la Presidencia, Félix BolañosGTRES

Algunos ministros hablan de «golpe de Estado blando» por parte de la UCO, según 'El País'

La publicación sostiene que algunos dirigentes del entorno presidencial creen que determinados sectores de la UCO están ejerciendo un poder excesivo y apuntan especialmente al teniente coronel Antonio Balas

La misma semana que se ha destapado parte del sumario del caso Leire Díez, que expone las 'cloacas' del PSOE y pone en el foco la existencia de una presunta trama destinada a obstaculizar causas judiciales que afectaran al propio Partido Socialista y al Gobierno, la tensión entre el Gobierno y la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil continúa escalando.

Según una crónica publicada este domingo en El País, el medio más afín al sanchismo, varios miembros del Ejecutivo consideran que una parte de la unidad de élite del Instituto Armado actúa de manera «descontrolada» y algunos llegan incluso a hablar de un supuesto «golpe de Estado blando» contra el Gobierno de Pedro Sánchez. De esta manera, el diario describe el creciente malestar existente en La Moncloa tras los últimos informes elaborados por la UCO en el denominado caso Leire y la investigación que analiza las actividades de la exmilitante socialista Leire Díez.

Según El País, en el Ejecutivo existe una profunda indignación por la forma en la que los investigadores han redactado algunos de sus informes, al considerar que presentan a Pedro Sánchez como posible beneficiario o conocedor de las actividades desarrolladas por el entorno de Santos Cerdán y Leire Díez sin aportar, a juicio del Gobierno, pruebas directas que sustenten esa conclusión.

De hecho, la publicación sostiene que algunos ministros y dirigentes del entorno presidencial creen que determinados sectores de la UCO están ejerciendo un poder excesivo y apuntan especialmente al teniente coronel Antonio Balas, uno de los principales responsables de las investigaciones más sensibles que afectan al Ejecutivo.

La irritación se habría incrementado tras uno de los últimos informes incorporados a la causa, en el que los investigadores cuestionan la actuación de la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, a propósito de sus reuniones con Leire Díez. En el Gobierno rechazan las conclusiones de la UCO y consideran que se están realizando inferencias que no cuentan con elementos probatorios suficientes.

Según narran, algunos miembros del Ejecutivo sostienen que la actuación de determinados investigadores ha ido más allá de los límites habituales de una investigación judicial. Entre los ejemplos citados figura la entrada de agentes de la UCO en dependencias centrales de la Guardia Civil para recabar información relacionada con investigaciones internas sobre filtraciones.