José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama durante sus declaraciones ante el Tribunal Supremo
Sentencia del 'caso mascarillas'
Aldama sortea la cárcel y marca el camino a Julito Martínez y Leire Díez en el resto de causas judiciales
El Supremo ha decidido suspender la ejecución de cuatro años y medio de prisión impuesta al considerado principal comisionista de la trama, con epicentro en el Ministerio de Transportes, tras cooperar con la Justicia
La decisión unánime del Supremo de evitar el ingreso en prisión de Víctor de Aldama, principal comisionista de la trama que se lucró, gracias a las comisiones recibidas por los contratos de mascarillas concedidos por el Ministerio de Transportes, durante la pandemia, ha dejado claro el camino a seguir para otros implicados, en otras causas judiciales por corrupción, que salpican al Gobierno, como la 'fontanera' socialista Leire Díez en las 'cloacas' o el considerado testaferro de Zapatero, Julito Martínez Martínez, en el caso Plus Ultra.
No en vano, la Sala Segunda del Supremo ha destacado cómo Aldama, «iniciada la instrucción judicial y adoptada una medida cautelar de carácter personal, decidió colaborar en la investigación, proporcionando datos fácticos relevantes a la misma, que han permitido su estudio y confirmación por la instrucción judicial».
O, lo que es lo mismo, el Alto Tribunal ha decidido premiar el papel el empresario aportando a la causa «documentación sobre viajes, ingresos económicos a los otros acusados y contratos de arrendamientos de inmuebles« que han sido clave para desentrañar el funcionamiento de la »organización criminal" en la que se integraban.
Así las cosas y pese a que los cuatro años y seis meses de condena privativa de libertad que pesan sobre Aldama superan el mínimo legal permitido para no ingresar en prisión -como sucede en los casos en los que los condenados no cuentan con antecedentes penales- el hecho de que toda la confesión de Aldama se haya demostrado cierta, se ha traducido en un beneficio importante que podría actuar como incentivo en otros escenarios judiciales.
Todas las manifestaciones del empresario han «sido objeto de análisis y pericia para corroborarlas», ha recordado el Supremo en la sentencia donde se valora, también, el reconocimiento explícito de «su participación en los hechos» y las afirmaciones que, sobre él, han vertido los demás acusados.
De hecho, todos los intentos por desacreditarle han fracasado, desde el punto de vista legal, dado que su versión de la operativa criminal y las evidencias e indicios «sólidos» con los que la ha respaldado, durante la fase de instrucción «se han unido a la causa y ya han sido remitidas a otros juzgados para su investigación», ha confirmado el Supremo.