La Policía sitúa a Zapatero en el vértice de esta presunta trama
El Debate accede al sumario
Las agendas de Zapatero revelan sus contactos con mandos afines en la cúpula de la Policía Nacional que le investiga
El ex presidente del Gobierno se reunió, entre otros, con el director general del Cuerpo, Paco Pardo, apenas un mes después de la detención del jefe madrileño de la UDEF, presuntamente, vinculado con el narcotráfico
Tres días antes de ser formalmente imputado en la causa que investiga el juez José Luis Calama, en la Audiencia Nacional, José Luis Rodríguez Zapatero, se reunía con un emisario del PSOE que le alertó no sólo del negro horizonte procesal que le esperaba sino, además, de cómo la Policía Nacional se preparaba para practicar registros, relacionados con la trama que, presuntamente, lideró, El Debate publicó en exclusiva los detalles de dicho encuentro y una imagen de la llegada del expresidente a la reunión. Un episodio que reflotó las sospechas sobre cómo Zapatero manejaba información privilegiada sobre las pesquisas judiciales y policiales abiertas en su contra, por su ascendencia sobre los mandos de la cúpula policial que proceden de su etapa al frente del Gobierno.
Ahora, las agendas incautadas por los agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) adscritos a la instrucción del caso Plus Ultra, han puesto en evidencia las reuniones que Zapatero mantuvo con algunos contactos policiales, en la cúpula del Cuerpo, algunos de los cuales proceden de su etapa en Moncloa.
De ahí la preocupación que, en un primer momento, se suscitó con el hecho de que fuese la Policía y no la Guardia Civil la que se pusiese al frente de las pesquisas que han llevado a la imputación del veterano socialista, por varios delitos de tráfico de influencias, blanqueo de capitales, organización criminal, falsedad documental y utilización de sociedades instrumentales para mover y ocultar fondos de procedencia opaca.
Así las cosas, en el calendario de Zapatero al que han tenido acceso los investigadores figura, por ejemplo, una reunión con el actual director general de la Policía, Francisco (Paco) Pardo, apenas un mes después de que, en 2024, se detuviese al ex jefe de la UDEF de Madrid, Óscar Sánchez, quien escondía 20 millones de euros emparedados en su casa, procedentes de una supuesta red de narcotráfico.
Además, a lo largo de las conversaciones entre Zapatero y su secretaria Gertrudis Alcázar, recogidas en el sumario a través del chat de Whatsapp desencriptado por la policía judicial, se pone de manifiesto cómo el ex presidente habría utilizado a sus propios escoltas, para acceder a información relativa a causas judiciales en las que se vio salpicado en el pasado, como las confesiones de Hugo Armando 'el Pollo' Carvajal, ex jefe militar de la Inteligencia chavista, que le asignó la propiedad de varias minas de oro en el Orinoco.
El ex presidente del Gobierno hace, también, mención en las conversaciones con su asistente a un «curso» policial que «podría ser el de la Embajadas», explican las fuentes consultadas por este periódico. Lo que significaría que Zapatero «pudo influir para situar a cualquier escolta o similar en un destino exterior, como agradecimiento» a los servicios prestado o «pago de algún favor», apuntan las mismas fuentes.
Un hombre ligado al ex ministro Bono
Cabe recordar que el ex socialista Paco Pardo accedió al máximo puesto del escalafón policial, en 2018, de la mano de su estrecha relación con el ex ministro de Defensa de Zapatero y ex presidente de Castilla-La Mancha José Bono, que fue quien diseñó el organigrama de la actual cúspide del Cuerpo, heredado de Alfredo Pérez Rubalcaba y 'colocada' por el comisario Segundo Martínez. Martínez fue el jefe de seguridad en La Moncloa, durante la doble legislatura de Zapatero, entre 20024 y 2011, período en el que tejió una red de contactos que le permitiría conservar una importante influencia en el entorno de Interior, incluso mucho después de su retiro formal, en 2017,
Una estructura policial que, por lo tanto, «es afín» al Ejecutivo de Pedro Sánchez, si bien desde el escándalo sexual que acabó con la carrera del ex Director Adjunto Operativo (DAO), José Ángel González, se han producido leves modificaciones entre los subordinados de Pardo que, según apuntan fuentes internas consultadas por El Debate, ya no contaría con la plena confianza del actual ministro de Interior, Fernando Grande-Masrlaska.
De hecho, tras el escándalo de González, se supo que Segundo Martínez había frenado un expediente disciplinario abierto por Asuntos Internos contra el ex mando, por un altercado en el que se vio implicado en Valladolid. Precisamente, por eso, una vez dimitido el DAO Marlaska pedía a su secretaria de Estado Ana María Calvo Sastre que eligiera al sustituto, decantándose ésta por José Luis Santafé Arnedo, con el que trabajó durante su etapa en Baleares, y que es «el primero que ya no pertenece al clan» Zapatero-Bono-Pardo-Martínez, apuntan varias fuentes a este diario.