El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares,
Albares exige que la próxima secretaria general de la ONU sea mujer para representar a «la otra mitad del mundo»
El ministro de Exteriores ha asegurado que la organización internacional requiere de reformas para que «las normas globales» estén a la altura de «las normas morales»
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha reclamado este lunes que la Organización de las Naciones Unidas debe atender a la petición del Gobierno de España de reformar el foro internacional. Su principal propuesta es que después de 80 años haya por primera vez una mujer como secretaria general.
Albares considera que a través de esta medida se conseguirá «que la otra mitad del mundo esté representada», refiriéndose a las 4.090 millones de mujeres que se estima hay actualmente en el mundo. Este tema ha salido a colación en el encuentro organizado por la Universidad Complutense de Madrid llamado 'Derechos humanos y Constitución de 1978. La constitución más longeva de nuestra historia ante los desafíos internacionales contemporáneos'.
El ministro de Exteriores defiende que, en un contexto marcado por la crisis de las instituciones, el Gobierno de España plantea una postura «coherente» en todo lo que respecta a los derechos humanos y la política exterior, asegurando que «para España los derechos humanos son irrenunciables». Critica que «la paz sigue siendo una promesa incumplida» en lugares como el Líbano, Gaza, Oriente Medio o Sudán.
El papel del multilateralismo
Desde el Gobierno se plantea de este modo que el mundo necesita «paz, concordia, y dignidad humana», valores planteados tras la Segunda Guerra Mundial que necesitan adaptarse a nuevos tiempos marcados por los retos demográficos, la transformación digital, el cambio climático o la igualdad de género. Albares también ha advertido contra aquellos «que quieren que prime la confrontación frente a la colaboración».
Para ello ha puesto de ejemplo a la Constitución Española por su labor de «espíritu del gran pacto social», asegurando que es mediante este multilateralismo internacional que las «normas globales» estarían a la altura de las «normas morales».